Proletarios Unidos, vieja consigna del padre del Socialismo Ciéntifico Carlos Marx, es un espacio que intentará reflejar, acercar y unir a todos aquéllos que se sientan parte de la clase trabajadora sin distinciones de partidos o ideologías. Así y con respeto, la idea es volcar temas, consignas, debates , opiniones, etc, para fomentar, acrecentar, valorar y concientizar el papel, el rol y los derechos de la clase trabajadora. Como manda la historia nacemos un 1 de mayo.
sábado, 30 de mayo de 2020
Jorge Alemán: "Este es un momento marxista, pero no hay un sujeto...

miércoles, 27 de mayo de 2020
miércoles, 20 de mayo de 2020
El Grupo Clarín fugó U$S 650 millones y el Gobierno paga parte del sueldo a sus empleados
Como hemos denunciando en este diario, aprovechando la pandemia y sus “oportunidades”, entre las empresas que solicitaron ser incluidas en el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) encontramos a multinacionales como McDonald’s, Volkswagen, Mercedes Benz, junto a otras con historial genocida como Ledesma o Tecchint de la familia Rocca.
También se sumó al coro de millonarios mendigantes, Héctor Magnetto y el grupo Clarín, nada menos que uno de los líderes, junto a Paolo Rocca de la Asociación Empresaria Argentina (AEA).
Difícil creer que el Grupo Clarín, uno de los más poderosos del país, tenga algún problema para pagar los sueldos de sus trabajadores: como señaló el el periodista Alejandro Bercovich, el precio de las acciones de Cablevisión Holdings, la "nave insignia" del grupo, escalaron un 77 % desde que inició la cuarentena.
Sin embargo, Clarín diario, medio que además concentra una porción enorme de la pauta publicitaria, amenazó con pagar en cuotas los salarios de abril y desató la bronca de sus trabajadores y trabajadoras.
Polka, la productora de Adrían Suar, que muy pobre no parece ser, y cuyo principal socio es el grupo Clarín (tiene el 55% de las acciones) ya dio de baja dos tiras, y dejó sin trabajo a actores, actrices y a todos los que permiten la realización de las series. No solo eso, sino que Polka es una de las utilidades del grupo Clarín que recibieron la ATP y sigue sin abonar sueldos de marzo y abril.
Hubo cuatro audiencias en el Ministerio de Trabajo, infructuosas y la Asociación Argentina de Actores acaba de emitir un pronunciamiento donde denuncian que: “con una actitud aviesa y abuso de poder, desde Polka la única ‘negociación’ que proponen es, en el caso de la tira SEPARADAS, pagar 2 meses de salarios de los 5 meses que tienen vigencia esos contratos, en 6 cómodas cuotas a partir de junio, con la condición de que los integrantes del elenco acepten el despido. Y en el caso de EL TIGRE VERÓN (con contratos vencidos) pagar 2 meses de salarios, también en 6 cuotas a partir de junio. Esta propuesta, es mucho más deplorable porque incluye a trabajadores que han hecho bolos (la cadena más débil de nuestra profesión), y a aquellos que integran grupos de riesgo”. Denuncian que, además, no pagaron los aportes a la Obra Social.
Es decir, sostenido por del Ministerio de Trabajo, Polka (Clarín), recibe ATP, despide y no paga salarios. Un ejemplo de cómo el Gobierno ha decidido entregarse frente a los que en algún momento llamó “miserables”; lo mismo hizo con las empresas que mencionamos más arriba.
Radio Mitre también se benefició con la asistencia del gobierno vía las ATP. Allí, se abonaron los sueldos de abril con dinero de la empresa porque no había ingresado el subsidio, y cuando llegó la “ayudita”, les descontaron la parte que pone el estado -para volver a las arcas de Mitre/Clarín- y eso se acreditará a través de Anses. Un curro alevoso: Mitre tenía la plata, pero por las dudas pidió. Y se la dieron, claro.
Fuga, subsidios y amistades
No hace falta aclarar que no se trata de un taller o un kiosko ahogado por la crisis económica que ya venía de arrastre y la pandemia profundizó. De hecho, a cerca de 250.000 Pymes accedieron al subsidio estatal, pero fueron muchas las que quedaron afuera por no poder cumplir con algunas exigencias.
El Banco Central informó semanas atrás que se fugaron al exterior 86.000 millones, sin embargo, detalle no menor, no dijo ni de qué personas ni empresas se trata. Horacio Verbitsky reveló en El Cohete a la Luna, que el grupo Clarín fugó 650 millones dólares durante el gobierno de Mauricio Macri: “el Grupo Clarín formó activos en el exterior por unos 650 millones de dólares, por medio de Telecom, la empresa que adquirió en 2017”.
De la fusión entre el Grupo Clarín y Telecom en 2018 devino Cablevision Holding, un pulpo de los negocios de las telecomunicaciones. En 2019 Telecom repartió “300 millones de dólares en dividendos entre sus accionistas” y a su vez Cablevision Holding manejó ganancias de 800 millones de pesos durante el mismo año, dato que reveló el periodista Ari Lijalad en El Destape.
Sin embargo, calificó para recibir la ayuda estatal. Lo grave no está en que el grupo Clarín busque sacar tajada de cada crisis y no perder un peso a pesar de estar forrado de billetes y ser beneficiario de una más que suculenta pauta oficial, que ningún gobierno dejó de pagar. Está en que el Estado y el gobierno decidieron otorgarle el beneficio de la ATP y garantizarle las ganancias a las principales empresas y a las familias más ricas del país.
Muchos pretenden morigerar esta obscena decisión del gobierno de Alberto Fernández aduciendo que, si esa plata no entraba, corría peligro el salario de los trabajadores. O que la plata no es para Clarín sino para los empleados. Una verdadera maniobra mentirosa para no discutir ni cuestionar que el gobierno no está dispuesto a avanzar en tocarle las ganancias a los capitalistas, otrora “miserables”.
No se puede soslayar en estos negocios, la estrecha relación que unió a Alberto Fernández y a Héctor Magnetto. El actual presidente fue el principal operador de la millonaria fusión entre Multicanal y Cablevisión a fines de 2007 durante el gobierno de Néstor Kirchner. Esa buena relación nunca se cortó. Alberto abandona su cargo de jefe de Gabinete del gobierno de Cristina Fernández como producto del enfrentamiento del gobierno con las patronales agrarias por la ya famosa Resolución 125 que buscaba aplicar mayores retenciones a la exportación de soja y otros granos. Por supuesto, Magnetto y cía eran un bloque férreo con los grandes propietarios de la tierra. “El operador”, o el “hombre de Clarín” fueron motes con los que calificarían en lo sucesivo a Alberto Fernández desde los medios aliados al kirchnerismo. No por nada, una de las “grandes” declaraciones suyas durante la campaña fue “Se terminó la guerra con Clarín, confío en ir limando asperezas”.
La lluvia de subsidios al grupo Clarín, Techint, Ledesma, Volkswagen entre muchas otras grandes empresas y multinacionales está causando mucha bronca porque mientras tanto, está en curso un nuevo ajuste a los jubilados, siguen los despidos y rebajas salariales y miles quedaron afuera del Ingreso Federal de Emergencia y al hambre se le suma la pandemia de coronavirus azota a las villas y barrios populares.
La frutilla del postre fue la negativa de los bloques de los partidos mayoritarios en la última sesión de diputados del jueves 14 de este mes a tratar un impuesto a las grandes fortunas. El único proyecto presentado para gravar las riquezas de los grandes millonarios es el del Frente de Izquierda, presentado por Romina del Plá y Nicolás del Caño. El proyecto que el kirchnerismo agitó durante varias semanas quedó guardado en algún cajón del Congreso. El miércoles por la noche, macrismo y peronismo se pusieron de acuerdo para no discutir el tema. Las ganancias empresarias son sagradas.
Entre otras cosas, el proyecto del Frente de Izquierda permitiría ampliar el subsidio a los trabajadores a $ 30.000, construir viviendas y adquirir material sanitario. Es por eso que no hay otra salida que tocar las millonarias ganancias capitalistas para en serio enfrentar la crisis económica y sanitaria que estamos viviendo.
lunes, 18 de mayo de 2020
El video inédito de Cristina Kirchner criticando la flexibilización laboral en pleno menemismo
Diez preguntas que EE.UU necesita responder de manera clara al mundo
Horacio Rodríguez Larreta nombra a su prima como Directora en Lotería
Por Tomás Palazzo) A través del DECRETO N.° 202/20 publicado hoy en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires, el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, acaba de confirmar a su prima, Laura Díaz Alberdi, como Directora Titular de la Sociedad del Estado “Lotería de la Ciudad de Buenos Aires S.E.” (LOTBA S.E.).
Laura Díaz Alberdi es Licenciada en Administración de Recursos Humanos. Trabajó en la Dirección General de Reciclado del Ministerio de Ambiente y Espacio Público (donde llegó impulsada por su primo en 2010) y luego, en la Secretaría Legal y Técnica dentro de Jefatura de Gobierno de la Ciudad, hasta que finalmente recaló en Lotería.
El decreto indica su nuevo nombramiento en el pasado mes de enero y su confirmación en el mes de mayo, siendo su cargo “ad honorem” a partir del pasado día 10.
Laura es hija de Guillermo Díaz Alberdi, hermano de María Cristina Díaz Alberdi, la madre de Horacio Rodríguez Larreta. Está casada con el empresario Gaspar Levene Areco, dueño entre otras empresas de All Inn S.A., compañía que fue creada en el año 2008 y se dedica a la compra, venta, importación y exportación de vinos y donde es socio del actual ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens.
Todo esto ocurre en plena escalada de contagios de coronavirus en las villas de la Ciudad de Buenos Aires. Ayer fueron confirmados 69 nuevos positivos y la situación está en un total desmadre por el abandono por un Gobierno que ya lleva más de 13 años en el poder.
Horacio Verbitsky reveló el plan del Grupo Clarín y acreedores para ir por "la cabeza" de Alberto Fernández
El periodista Horacio Verbitsky advirtió sobre las operaciones periodísticas que tendrán lugar en los próximos días contra el presidente Alberto Fernández por la negociación con acreedores y la intención que tiene el Grupo Clarín desgastar al Gobierno nacional.
“Los ataques son cada vez más virulentos contra el Gobierno”, alertó el escritor en su columna habitual por El Destape Radio y apuntó a las principales notas que salieron publicadas en el diario Clarín contra la vicepresidente Cristina Kirchner que hablan de discordia y diferencias con el mandatario.
“Están muy nerviosos. En el caso de Clarín, hay varios factores, no es casualidad que esto coincida con el vencimiento de los plazos de la renegociación de la deuda. Estos medios, en primer lugar, están entre los acreedores y son voceros de los acreedores. Entonces. Todo esto que hacen es presionar al Gobierno para que se abra de gambas frente a los acreedores y no lo van a lograr”, disparó el creador de El Cohete a la Luna.
Asimismo, subrayó que “Alberto dice una cosa muy significativa que la contrapropuesta que le hacen los acreedores es como si le ofrecieran una coima” ya que la propuesta contempla: “Vos no pagues nada durante tu mandato, pero a partir del 2024 y entonces viene el pliego de condiciones. Y Alberto dice ‘no quiero una coima para salvarme yo, estoy buscando una solución a un problema para Argentina”.
“Vamos a ver muchas operaciones de este tipo. No consiguen crear esa cuña entre Alberto y Cristina. No va a haber fisura entre Alberto y Cristina, lo intentan día tras día. Cuando comprenden que no es factible, Pagni dice ‘Alberto se siente cómodo con esa situación’ y el garrotazo va para el Presidente. Empieza la operación de acosos y derribo”, explicó el Verbitsky.
En ese sentido, el periodista alertó: “La cabeza de Alberto tiene precio, estos sectores patronales y empresariales, transnacionalizados integrados a la financiarización con escasos intereses coincidentes con el pueblo, van por Alberto. Esa es la etapa que se inicia ahora”.
domingo, 10 de mayo de 2020
jueves, 7 de mayo de 2020
Cinco cosas que Karl Marx hizo por nosotros y por las que no le damos crédito
Y eso sin contar que sus ideas han servido de inspiración para experimentos sociales drásticos, a menudo con resultados desastrosos.
Muchas de sus teorías han terminado asociadas al totalitarismo, la falta de libertad y los asesinatos masivos, por lo que no es de extrañar que Marx continúe siendo una figura divisiva.
Los más de 500 errores en la traducción de "El capital" de Marx que han confundido por décadas a los lectores de la obra en español
Pero hay otra faceta de Marx más humana, y algunas de sus nociones han contribuido a que el mundo sea un lugar mejor.
Marx también acertó en algunas cosas: un pequeño grupo de personas ultrarricas domina la economía global, el sistema capitalista es volátil y nos asusta a todos con sus cíclicas crisis financieras, y la industrialización ha cambiado las relaciones humanas para siempre.
Sigue leyendo y descubre por qué el autor de "El capital" sigue siendo relevante en el siglo XXI.
1. Quería mandar a los niños a la escuela, no al trabajo
Esta es una proposición evidente para muchos. Pero en 1848, cuando Karl Marx estaba escribiendo junto a Federico Engels el "Manifiesto comunista", el trabajo infantil era la norma.
Incluso hoy en día uno de cada 10 niños en el mundo está sometido a trabajo infantil, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (2016).
El hecho de que tantos menores hayan logrado pasar de la fábrica al aula tiene mucho que ver con el trabajo de Marx.
6 aspectos de la vida de Marx, Nietzsche y Freud que quizás no conocías
Linda Yueh, autora del libro The Great Economists: How Their Ideas Can Help Us Today ("Los grandes economistas: cómo sus ideas nos pueden ayudar hoy"), dice que una de las 10 medidas del Manifiesto Comunista de Marx y Engels era la educación gratuita para todos los niños en las escuelas públicas y la abolición del trabajo infantil en las fábricas.
Marx y Engels no fueron los primeros en abogar por los derechos de los niños, pero "el marxismo contribuyó a este debate en ese periodo de fines del siglo XIX", añade Yueh.
2. Quería que tuvieses tiempo libre y que tú decidieras cómo usarlo
¿Te gusta no tener que trabajar 24 horas al día, los siete días de la semana?
¿Y tener una pausa para el almuerzo?
¿Te gustaría poder jubilarte y cobrar una pensión en la vejez?
Si tu respuesta a estas preguntas es sí, puedes agradecérselo a Marx.
El profesor Mike Savage, de la London School of Economics, afirma: "Cuando te ves obligado a trabajar horas muy pronlogadas, tu tiempo no es tuyo. Dejas de ser responsable de tu propia vida".
Marx escribió sobre cómo para sobrevivir en una sociedad capitalista la mayor parte de la gente se ve obligada a vender lo único que tiene -su trabajo- a cambio de dinero.
Según él, a menudo esta transacción es desigual, lo que puede llevar a la explotación y a la alienación: el individuo puede terminar sintiendo que ha perdido su humanidad.
Marx quería más para los trabajadores: deseaba que fuésemos independientes, creativos, y sobre todo, dueños de nuestro propio tiempo.
"Básicamente dice que deberíamos vivir una vida que vaya más allá del trabajo. Una vida en la que tengamos autonomía, en la que podamos decidir cómo queremos vivir. Hoy en día, esta es una noción con la que la mayoría de personas estamos de acuerdo", dice Savage.
"Marx quería una sociedad en la que una persona pudiese 'cazar por la mañana, pescar después de comer, criar ganado al atardecer y criticar a la hora de la cena', como dice la célebre cita. Él creía en la liberación, en la emancipación y en la necesidad de luchar contra la alienación", añade.
3. No todo gira alrededor del dinero. También necesitas estar satisfecho con tu trabajo
Tu trabajo puede ser una gran fuente de alegría si "puedes verte reflejado en los objetos que has creado".
El empleo debería proporcionarnos la oportunidad de ser creativos y mostrar todo lo bueno de nosotros mismos: ya sea nuestra humanidad, nuestra inteligencia o nuestras habilidades.
Pero si tienes un trabajo miserable que no encaja con tu sensibilidad, terminarás sintiéndote deprimido y aislado.
Estas no son las palabras del más reciente gurú de Silicon Valley, sino de un hombre del siglo XIX.
En uno de sus primeros libros, "Manuscritos de 1844", Marx fue uno de los primeros pensadores que relaciona la satisfacción laboral con el bienestar.
Según él, ya que pasamos tanto tiempo en el trabajo deberíamos obtener algo de felicidad de nuestra labor.
Buscar belleza en lo que has creado o sentir orgullo por lo que produces te llevará a la satisfacción laboral que necesitas para ser feliz.
Marx observa cómo el capitalismo -en su búsqueda de eficiencia y aumento de la producción y de las ganancias- ha convertido el trabajo en algo muy especializado.
Y si lo único que haces es grabar tres surcos en un tornillo miles de veces al día, durante días y días… pues es difícil sentirse feliz.
4. No soportes lo que no te gusta. ¡Cámbialo!
Si algo no funciona en tu sociedad, si sientes que hay injusticia o desigualdad, puedes armar barullo, organizarte, protestar y luchar por el cambio.
La sociedad capitalista de Reino Unido en el siglo XIX probablemente parecía un monolito sólido e inamovible para el trabajador sin poder.
Pero Karl Marx creía en la transformación y animaba a los demás a impulsarla. La idea se volvió muy popular.
Ponte a prueba: ¿cuánto sabes sobre Karl Marx y su obra?
Si hoy en día eres uno de esos individuos que creen en el cambio social, probablemente reconozcas el poder del activismo.
La protesta organizada ha provocado un gran replanteo social en muchos países: la legislación contra la discriminación racial, contra la homofobia, contra el prejuicio de clase…
Según Lewis Nielsen, uno de los organizadores del Festival del Marxismo en Londres, "necesitas una revolución para cambiar la sociedad. Así fue cómo personas normales y corrientes lograron tener un servicio nacional de salud y una jornada laboral de ocho horas".
Se suele decir que Marx fue un filósofo, pero Nielsen no está de acuerdo. "Eso hace a la gente pensar que lo único que hizo fue filosofar y anotar teorías".
"Pero si ves lo que Marx hizo con su vida verás que también fue un activista. Creó la Asociación Internacional de Trabajadores y estuvo involucrado en campañas de apoyo a trabajadores que estaban en huelga. Su grito de '¡Proletarios de todos los países, uníos!' es un verdadero llamado a las armas".
Nielsen cree que el verdadero legado de Marx es que "ahora tenemos una tradición de luchar por el cambio. Esto está basado en teoría marxista, aunque los que protesten no se consideren seguidores de Marx".
"¿Cómo lograron las mujeres el voto?", pregunta Nielsen. "No fue porque los hombres en el Parlamento sintieron lástima por ellas, sino porque ellasse organizaron y protestaron. ¿Cómo logramos el fin de semana sin trabajo? Porque los sindicatos se declararon en huelga para conseguirlo".
Parece que la lucha marxista como motor de la reforma social tuvo resultado. Tal y como dijo el político conservador británico Quintin Hogg en 1943: "Debemos darles reformas o ellos nos darán revolución".
5. Marx ya lo dijo: ten cuidado cuando el Estado y las grandes empresas tienen una relación muy cercana… y vigila lo que hacen los medios
¿Qué te parecen los lazos tan estrechos que tiene el Estado con las grandes corporaciones?
¿Y que Facebook haya facilitado los datos personales de sus usuarios a una empresa que se dedicaba a influir en las intenciones de los votantes?
Foto de manifestantes contra Facebook.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Estas confluencias preocupan a muchas personas y quieren examinarlas más de cerca.
Pero adivina qué: Marx, junto con su amigo y compañero ideológico Engels, hizo exactamente eso en el siglo XIX.
Obviamente no repasaron los anales de las redes sociales, pero Valeria Vegh Weis, una profesora de criminología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigadora de la Universidad de Nueva York, dice que ellos fueron los primeros en identificar estos peligros y analizarlos.
"Ellos (Marx y Engels) analizaron con mucho cuidado las redes de cooperación que existían en aquel entonces entre gobiernos, bancos, empresas y los agentes clave de la colonización", dice Vegh Weis.
Ponte a prueba: ¿cuánto sabes de la desaparecida Unión Soviética?
"¿Su conclusión? Si una práctica, deplorable o no, resultaba ser buena para los negocios y para el Estado- como por ejemplo la esclavitud como medio de promover el impulso colonial- entonces la legislación sería favorable para dicha práctica".
Las agudas observaciones de Marx sobre el poder de los medios de comunicación también son muy relevantes en el siglo XXI.
"Marx comprendía muy bien el poder que tienen los medios para influir la opinión pública. En estos días hablamos mucho de las "fake news", que es algo que Marx ya hizo en su tiempo", dice Vegh Weis.
"Estudiando los artículos que se publicaban llegó a la conclusión de que cuando los pobres cometían delitos, aunque fuesen menores, salían mucho más en la prensa que los escándalos políticos o los crímenes de las clases altas", precisa la experta.
Foto de escultura de MarxDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
La prensa era también un vehículo útil para dividir a la sociedad.
"Al decir que los irlandeses estaban robando trabajos a los ingleses, o al enfrentar negros contra blancos, hombres contra mujeres o inmigrantes contra locales, conseguían que los sectores más pobres de la sociedad luchasen entre ellos. Y mientras tanto nadie controlaba a los poderosos", añade Vegh Weis.
Y otra cosa… el marxismo en realidad vino antes que el capitalismo.
Puede que esta sea una declaración un poco descarada, pero considera esto: antes de que la gente realmente conociera el capitalismo ya había leído sobre Marx.
La experta Linda Yueh dice que el término capitalismo no fue acuñado por Adam Smith, considerado un pionero de la economía.
Se piensa que el término se originó por primera vez en 1854 en una novela de William Makepeace Thackeray, autor de "Vanity Fair".
"Thackeray usó el término capitalista para denotar un "dueño de capital", explica Yueh.
"Así que puede que fuese Marx quien utilizase esta palabra por primera vez en su sentido económico en Das Kapital en 1867. Desde entonces se ha empleado como antónimo de marxismo. En cierto sentido, el marxismo vino antes que el capitalismo".
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Nacimiento de Marx
El 5 de Mayo de 1818 en Tréveris, Reino de Prusia, nacía Karl Heinrich Marx. Este Judío Alemán se convirtió en uno de los personajes mas influyentes del pensamiento de los siglos XIX y XX, incursionó en la filosofía, ciencias políticas, historia, sociología, periodismo y economía, su pensamiento no se limitó a la teoría, junto con Engels es el padre del socialismo científico, del comunismo moderno, del marxismo y del materialismo dialéctico. Las teorías de Marx sobre la sociedad, la economía y la política, que se conocen como el “marxismo”, sostienen que todas las sociedades avanzan a través de la dialéctica de la lucha de clases. Fue muy crítico de la forma socio económica vigente de la sociedad, el capitalismo, al que llamó la "dictadura de la burguesía", afirmando que se llevaba a cabo por las acaudaladas clases dueñas de los medios de producción, para su propio beneficio. Sostenía, como los anteriores sistemas socio económicos, inevitablemente se producirían tensiones internas, producidas por las leyes dialécticas, que lo llevarían a su reemplazo por un nuevo sistema a cargo de una nueva clase social, el proletariado. Sostuvo que la sociedad bajo el socialismo, sería regida por la clase obrera en lo que llamó, el "Estado obrero" o "democracia obrera". Marx abogó e hizo grandes esfuerzos por imponer el Socialismo, lo que él consideraba el primer paso hacia el ideal. Gran pensador y arquitecto del pensamiento moderno y la “ciencia social” se mantuvo como una figura relativamente desconocida durante su vida, sus ideas y la ideología del marxismo comenzaron a ejercer una gran influencia sobre los movimientos socialistas poco después de su muerte cuando las tomó “Vladimir Ulianov” mas conocido como “Lenin”. Karl Marx falleció en Londres en Marzo de 1883 en absoluta soledad, solo 9 personas asistieron a su entierro en el cementerio de Highgate. La mayoría de los estados socialistas del siglo XX se basaron en sus conceptos, pero Marx no estaba presente para velar por su cumplimiento o para adaptar sus principios 100 años después de su enunciación, por lo que se distorsionaron las bases, ya que Marx no hubiera aceptado que un régimen totalitario utilizara la fuerza para buscar la “sociedad ideal”. Aún hoy su nombre causa escozor debido a décadas de una campaña de demonización de sus ideas, que gozan de una base tan sólida como peligrosa para la sociedad corporativa. Está claro que la batalla económica la perdió, siempre y cuando no se cuestione la manera en que la corporación económica occidental se apropió de los hilos de los medios de producción mundiales, resta saber quién ganará la batalla cultural, esta aún se está librando en todo el mundo.
La cosa funciona así
domingo, 3 de mayo de 2020
El fascismo de Brasil amenaza al mundo y los brasileños
Los problemas que afligen el mundo y América Latina en especial, incrementaron sus niveles con la elección de Jair Bolsonaro para la presidencia de los más de 200 millones de brasileños.
Como resultado de un proceso electoral viciado, donde el ex presidente Lula da Silva, que según las encuestas, ganaría en primera vuelta ante cualquier adversario, fue condenado por un juez de primera instancia, que hace pocos días fue nombrado ministro del nuevo gobierno, un claro regalo por tan importante favor, Brasil se muestra como una gran nación a la deriva.
Es un error conceptual relacionar a Bolsonaro con alguna línea teórica innovadora que trae soluciones. El ex capitán fue expulsado del ejército por los generales de la dictadura por su comportamiento conturbado y sus malas prácticas, llegó a defender la colocación de bombas en la principal carretera brasileña como forma de presión para una campaña salarial de los militares.
El nuevo presidente emerge de un grupo que defiende las torturas corrientes en el país durante la dictadura (1964-1985).
Fue diputado por 28 años, sin llegar a ser líder de ningún partido, ni siquiera presidente o relator de cualquier comisión parlamentaria, sin ningún proyecto relevante, en todo el tiempo que estuvo en el Congreso solo tres de sus proyectos fueron aprobados. ¡Especialista en nada, pero que puede generar caos en casi todo!
Las dudas se acentúan cuando se evalúa quién eligió a Bolsonaro.
--- La campaña fue compuesta por inversiones de una clase adinerada de empresarios que deben un gran volumen de impuestos al Estado, y por lo tanto quieren reducirlos así como ganar el perdón de sus deudas.
---Evangélicos pentecostales que son retrógrados en las costumbres, pero liberales a la hora de cobrar diezmos, de los más humildes.
---Banqueros que asfixian el capitalismo productivo con intereses altísimos, pero no recogen en la mayoría tasas, como de la previsión o burlan el impuesto a la renta.
---Los acreedores israelíes, que además de captar apoyo político para masacrar palestinos, ambicionan abrir un prometedor mercado de armas entre los pueblos pacíficos de América del Sur. Difícil enumerar cuántos pactos existen en este mostrador de negocios, pero el producto del pago, sin duda es Brasil.
--- La tecnología brasileña permitió a través del conocimiento acumulado por años por su estatal del petróleo, desarrollar una serie matemática de algoritmos que en la práctica eliminaban aspectos de distorsiones, permitiendo ver más allá de la capa del pre-sal. El descubrimiento en 2006 vino junto con la codicia de las petroleras estadounidenses e inglesas.
La elección del gobierno Lula de Silva y Rousseff por la utilización de esta renta para construir un futuro a través de inversiones en educación y salud, contradecía los objetivos de las multinacionales que financiaron el golpe en 2016 contra la presidenta electa.
La acción de Bolsonaro, va en el sentido de profundizar el proceso de entrega de las reservas, iniciado por Michel Temer, en un ambiente en que el precio del barril sólo asciende, aproximándose a los 80 dólares. Los incentivos fiscales corroboran con el lucro de las compañías y la reducción del ingreso estatal, disminuyendo los recursos para políticas públicas que apuntaban a la mayoría de la población.
Los gobiernos golpistas, decidieron abdicar de la riqueza de los recursos naturales de la nación dentro de una oportunidad histórica, finalmente Petrobras poseía la tecnología de donde prospectar el petróleo, factor preponderante en la actividad. En vez de aumentar su ganancia con la producción, el gobierno vende reservas productivas en condiciones desventajosas, hipotecando el futuro del país.
En el mismo conjunto de ideas está la desindustrialización de Brasil. El empresario se enfrenta a la política de excluir a Brasil del Mercosur, Celac, distanciándose de China, que es su mayor socio comercial, a favor de Estados Unidos. La destrucción del sector, que representa el 21% del PIB y el 32% de la recaudación, pasa por el cierre del Ministerio de Industria y Comercio y minimiza la acción del principal banco de fomento de América del Sur, el BNDES.
En relación al Mercosur el país exportó en 2017, 22,6 mil millones de dólares, siendo el 85% en manufacturas, alcanzando 10.700 millones en superávit. En lo que se refiere a China, representó 32 mil millones de dólares en superávit. China utilizó su principal periódico estatal, China Daily, este 1 de noviembre para advertir sobre la irresponsabilidad de Brasil: "Un eventual cambio en la política exterior con sumisión a EEUU, puede representar un costo para la economía brasileña".
El recetario sigue la misma línea con la financiarización de la economía. La reducción de la actuación de los bancos estatales con tasas inductoras de la actividad, sólo beneficia a las instituciones financieras privadas que cobran intereses anuales del 250% para una inflación del 4,5%. En este sentido, los bancos privados Bradesco e Itaú emitieron un comunicado a sus clientes que apoya la política económica del nuevo gobierno. El paradigma de mantener un estado mínimo y superavitario, tiene como objetivo permitir la capacidad de pago para altas tasas de interés de los títulos públicos que los bancos privados exigen al gobierno. De este movimiento se acentúa la reducción de la actividad productiva debilitando empleo y la renta de los jubilados y trabajadores.
La destrucción de las asociaciones estratégicas regionales, que da preferencia a EEUU e Israel, es sin duda una amenaza para un continente que tiene más de 150 años de paz. El primer encuentro internacional del presidente electo fue con Michael Mckinley, embajador estadounidense con interés en golpear a los gobiernos progresistas, como los de Venezuela y Bolivia.
El gobierno genocida de Benjamín Netanyahu quien apoyó la campaña de Bolsonaro a través de sus instituciones financieras y religiosas en el país, ambiciona abrir un nuevo y gran mercado de armas, para ello necesita fomentar turbulencias entre vecinos, así como un Estado policial a nivel interno. El hijo de Bolsonaro, diputado Eduardo, viajará a Israel para comprar drones que pueden disparar en contra ciudadanos brasileños. Influyendo en la política exterior, ya logró que Bolsonaro defienda el cambio de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, una afrenta a la histórica posición pacifista y de respeto al pueblo musulmán, muy presente en la sociedad brasileña.
La teoría económica no encuentra racionalidad en perder 13.500 millones de dólares en exportaciones (2017) al mundo árabe con 7,17 mil millones de superávit, para aliarse a los sionistas donde la relación es deficitaria en 246 millones de dólares. Israel quiere comprar tierras como ya hace en la Patagonia argentina, vender proyectos y conseguir apoyo para continuar la masacre de palestinos, en el proyecto de construir el "Gran Israel" en Oriente Medio.
El mundo debería también poner los ojos en tan importante tema que puede debilitar la seguridad ambiental y el clima del planeta. Brasil posee una biodiversidad que es esencial para la vida. La Cuenca Amazónica con sus 7 millones de kilómetros cuadrados es el pulmón del mundo, y el Sistema Acuífero Guaraní es una de las mayores reservas de agua dulce del planeta. Bolsonaro ya declaró favorable a tercerizar el control sobre la Amazonia y busca privatizar el acuífero. La inexistencia de una preocupación ambiental en el gobierno de extrema derecha, al mismo tiempo que acelera la deforestación del bosque por los terratenientes (aliados) que avanzan contra las tierras indígenas y las reservas ambientales, reducirá la producción de oxígeno. La permisividad de uso de agrotóxicos y pesticidas en el 1,2 millón de kilómetros cuadrados en la cuenca del Paraná y del Chaco-Paraná, en poco tiempo puede imposibilitar el uso del agua del acuífero para beber.
Este conjunto de conclusiones sobre Jair Bolsonaro no son difíciles de verificar. Su posición racista con los quilombolas (afrodescendientes) que los midió por arrobas (peso para animal), homofóbica cuando declaró preferir un hijo muerto a que fuera LGBT, y la defensa de la cultura de la violación y tortura, grita al silencio de la comunidad internacional ante lo que nos espera.
Es importante recordar el periódico alemán CV-Zeitung, volcado a la comunidad judía, cuando el 2 de febrero de 1933, después de la toma de posesión de Hitler, destacaba en la portada: "¡Despierta! Sí, él está loco, pero no será tan malo... somos una democracia y tenemos la constitución, ¡la Constitución lo detendrá!". El análisis se probó equivocado, ante una historia que, en otras tierras y tiempos, se repite.
Las políticas económicas neoliberales matan. Hay que cambiarlas
Vicenç Navarro
Vicenç Navarro ha sido Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España).
Ha sido también profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University (Baltimore, EEUU) donde ha impartido docencia durante 48 años. Dirige el Programa en Políticas Públicas y Sociales patrocinado conjuntamente por la Universidad Pompeu Fabra y The Johns Hopkins University. Dirige también el Observatorio Social de España.
Es uno de los investigadores españoles más citados en la literatura científica internacional en ciencias sociales
ÚLTIMA COLUMNA DEL AUTOR:La falsa dicotomía entre mantener la salud o salvar la economía
El impacto de la pandemia del coronavirus en el deterioro de la calidad de vida y bienestar de las poblaciones (y, muy en particular, de las clases populares), así como la respuesta de los Estados para intentar contenerla están afectando todas las dimensiones sociales, económicas, políticas y culturales de cada uno de los países impactados por este fenómeno. Poca gente podría haber imaginado hace solo cuatro meses que, hoy, casi una tercera parte de la población mundial estaría viviendo en condiciones de confinamiento, incluidas las tres cuartas partes de la población que viven en el mundo capitalista desarrollado. Y lo que es también extraordinario es que, como consecuencia de la pandemia y de las medidas tomadas contra ella, la economía mundial está sufriendo una crisis sin precedentes.
Como resultado de todo ello, es más que probable que la cultura económica del mundo post-pandemia sea diferente a la del mundo actual.
Y uno de los cambios será (ya lo está siendo ahora) el gran descrédito de los dogmas que han orientado el pensamiento económico dominante en la época pre-pandemia –el neoliberalismo–, y cuya aplicación a través de la imposición de las políticas públicas (derivadas de tal dogma) está causando tanto sufrimiento. Dicho dogma (que continúa siendo dominante en los establishments político-mediáticos de la Unión Europea) ha mantenido la tesis de que el éxito de la actividad económica tenía que basarse en la austeridad del gasto público social, conseguida a base de recortes que han dejado a los países afectados por la pandemia sin los medios necesarios –como por ejemplo sanitarios y de servicios sociales– para protegerse frente a ella. No es sorprendente que, en general, aquellos países donde tales políticas neoliberales se han aplicado con mayor dureza sean hoy también los países donde el daño causado por la pandemia está siendo mayor (ver mi artículo "Las consecuencias del neoliberalismo en la pandemia actual", Público, 17.03.20).
España, Italia y EEUU son claros ejemplos de ello. Son los países que tienen mayores índices de mortalidad debido a la pandemia hoy en el mundo, resultado en gran parte del debilitamiento de sus sectores sanitarios y sociales (así como otros esenciales), consecuencia del empobrecimiento del sector público y de la expansión del privado como resultado de las políticas de recortes del gasto público social llevadas a cabo por gobiernos conservadores, liberales y socioliberales. Es en estos tres países del mundo occidental donde está habiendo más muertes por coronavirus (en parte, debido a la gran escasez de respiradores) y donde hay un porcentaje mayor de profesionales y trabajadores del sector sanitario que han sido contagiados por el coronavirus, resultado de la escasez de material protector. Los datos hablan por sí mismos. Según datos de la Global Health Expenditure Database (de la Organización Mundial de la Salud), entre 2009 y 2017 el gasto público sanitario gubernamental como porcentaje del PIB descendió en España de un 6,4% a un 5,9%, y en Italia de un 7% a un 6,5%, mientras que en EEUU –punto de inspiración del modelo neoliberal– apenas creció de un 4,2% a un 4,5%, con una cobertura sanitaria muy limitada, con casi 30 millones de estadounidenses sin protección sanitaria; por otro lado, según datos de la OCDE, entre 2008 y 2016 España redujo sus camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes de 3,2 a 2,97, Italia de 3,79 a 3,17 y los Estados Unidos de 3,13 a 2,77.
Aquí en Catalunya, los recortes del gasto público sanitario
fueron de los más acentuados en España y en la UE-15. Se recortaron 1.500 millones de euros, y se eliminaron 1.100 camas hospitalarias, reducciones que han afectado muy en particular a las clases populares, todo ello mientras se reducían los impuestos de sucesiones y de patrimonio para las clases de renta superior. Los recortes más acentuados fueron los realizados por el gobierno de Convergència (partido neoliberal), hoy JxCat, siendo presidente de la Generalitat de Catalunya el Sr. Artur Mas y Consejero de Sanidad el Sr. Boi Ruiz, presidente de la Patronal Sanitaria privada, cuyas primeras declaraciones como máxima autoridad de la sanidad pública catalana fueron animar a la población a que contratara un seguro de sanidad privado. Toda esta realidad quedó ocultada por el llamado "procés" independentista, dirigido por tal partido, cuyo apoyo procede mayoritariamente de las clases de renta superior y media superior.
El neoliberalismo mata
Repito, la evidencia de que los países en el Atlántico Norte que han sufrido más debido a la pandemia son aquellos que han aplicado con mayor severidad las políticas de austeridad, así como reformas laborales regresivas, tales como los tres citados (ver mi artículo en Público "Lo que se está ocultando en el debate sobre la pandemia", 24.03.20) es abrumadora.
La respuesta de dichos países a la pandemia ha sido intentar cubrir las enormes deficiencias de sus sistema público sanitario a base de comprar material para curar a los enfermos y para proteger a los profesionales del sector, pues es en estos países donde hay mayor demanda para que se obtengan dichos materiales, pero esta alternativa está resultando ser, como era previsible, insuficiente, incluso para alcanzar los objetivos limitados definidos por sus gobiernos, importantes (como conseguir mascarillas para todos los profesionales y trabajadores de los sectores esenciales), pero, repito, insuficientes, pues la medida correcta sería conseguir mascarillas para toda la población.
La OMS, por fin, ha admitido que los países que han tenido más éxito para controlar la pandemia han sido aquellos, como Corea del Sur, donde las mascarillas fueron utilizadas por toda la población (así como los guantes) a fin de protegerse del contagio.
Es urgente cambiar el tipo de producción económica en el país
La primera respuesta de estos países a tales déficits ha sido, pues, intentar resolver la demanda por la vía mercantil, es decir, comprar los materiales en el mercado internacional, donde estamos viendo que hay una gran saturación provocada por una carencia global de tales productos, motivo por el cual sus precios se han disparado, alcanzando cifras astronómicas. Y como un signo del deterioro de tal mercado, se han establecido malas prácticas de todo tipo, incluyendo la devolución masiva de productos defectuosos ya adquiridos, tales como mascarillas (hecho que ha ocurrido con autoridades públicas en EEUU, España, Italia, Países Bajos y otros países importadores de dichos productos), provenientes en su mayoría de fábricas (muchas de ellas, ilegales) en China. Y, para complicar más las cosas, dentro de los mismos países importadores, varias autoridades a distintos niveles (sean CCAA en España, regiones en Italia o Estados en EEUU) han estado compitiendo entre ellas para conseguir cuanto antes estos materiales tan necesarios, competición que ha ido en contra de los intereses de los compradores y a favor de los intereses de los proveedores.
La enorme insuficiencia de este mecanismo mercantil está creando una protesta popular muy extendida, exigiendo a los Estados que cambien sus prioridades y resuelvan esta escasez de otras maneras. Ello explica la creciente presión para que haya una transformación profunda del sistema productivo industrial, dando prioridad al bien común sobre cualquier otra consideración, exigencia que puede tener un impacto enorme en el orden político y económico de estos países.
Existe ya una creciente demanda popular (que se refleja en el aplauso diario de las 8 de la tarde en honor de los profesionales y trabajadores sanitarios de todos estos países –EEUU, España e Italia– que están arriesgando sus vidas para salvar las vidas de los enfermos de coronavirus) para exigir a las autoridades públicas que antepongan el bien común a todo lo demás, haciendo lo posible e imposible para obtener tales materiales. Así, estamos viendo ya cómo en Italia, bajo la presión popular, hay cambios en las políticas públicas exigiendo, por ejemplo, a industrias textiles del país que sustituyan la fabricación de vestidos de alta costura (destinados a la población de renta superior) por la producción de mascarillas, batas y otras prendas que se necesitan urgentemente entre los trabajadores y profesionales de la sanidad y de los servicios sociales, así como de otros servicios esenciales.
Y en EEUU, bajo los poderes del Estado federal, la industria automovilística (y, muy en especial, General Motors) está sustituyendo la producción de coches por la producción de ventiladores, que pueden significar la diferencia entre la vida o la muerte para los enfermos graves de coronavirus en aquel país.
Ha sido la presión popular canalizada entre otros por el gobernador del Estado de Nueva York (el estado con más afectados de EEUU), Andrew Cuomo, lo que ha forzado al presidente Trump a utilizar la Ley de Alarma General para forzar a la industria manufacturera, incluyendo la automovilística, a producir dichos respiradores.
El presidente Trump, representante de la ultraderecha neoliberal y el más acérrimo enemigo del Estado federal, se ha visto forzado a tomar esas decisiones debido, como digo, a la presión popular, unas medidas a las que se había opuesto en un principio argumentando, predeciblemente, que dicha intervención estatal transformaría EEUU en un país como Cuba o Venezuela, argumentos que se volvieron en su contra cuando el gobernador de Nueva York le respondió que el tema a discutir no era "intervención del estado federal sí o no", sino el "objetivo de tal intervención", pues EEUU es el país con mayor intervención federal en el desarrollo económico del país, intervención que se realiza a través del enorme gasto militar, incrementado todavía más por el presidente Trump, el cual ha utilizado la máxima ley de alarma en múltiples ocasiones para forzar al sector industrial a que produzca primordialmente para responder a las necesidades del establishment militar.
Con el argumento de que el gobierno federal no debía intervenir para forzar al sector industrial a producir productos que prevendrían la muerte de ciudadanos, Trump mostraba de una manera clara su visión de lo que más le importa. Como lo acusó Cuomo, prefería más proteger los intereses del establishment militar y las grandes empresas de defensa que los intereses de la ciudadanía. La creciente popularidad de un movimiento social que se está expandiendo rápidamente en el país ha forzado a Trump a cambiar su estrategia, favoreciendo el intervencionismo federal en el sector industrial con finalidades sociales. Sería deseable que algo semejante ocurriera en España.
La importancia del bien común sobre el particular
Todos estos hechos muestran cómo, gracias a la presión popular, los Estados están tomando mayor protagonismo, interviniendo activamente en la reconversión industrial, anteponiendo el bien común a cualquier interés particular minoritario. Esta petición se está extendiendo a otros sectores, expresando un gran hartazgo popular contra las políticas neoliberales y los intereses económicos y financieros que las han promovido, y también contra los economistas a su servicio y su excesiva influencia sobre el Estado y sobre los medios de información y comunicación.
Es por esta razón que el intento, en España, de aprovechar el enorme sufrimiento ciudadano para intentar desgastar al gobierno de coalición de izquierdas que están haciendo los partidos conservadores (como el PP en España) o neoliberales (como Vox, Ciudadanos o JxCat), presentándose como los grandes defensores de la ciudadanía frente al gobierno, acusándolo de incompetente, es de un cinismo extremo, pues fueron ellos –y sus políticas de austeridad- los que causaron la indefensión de la población, debilitando los servicios públicos.
--La rebaja de impuestos a las rentas superiores,
-- la privatización de los servicios públicos
-- y los recortes del gasto público sanitario y social son los que causaron el exceso de mortalidad (mucho mayor que en otros países). Estos partidos políticos han sido responsables de la situación extrema a la que se ha llegado en este país. El gobierno de coalición ha abierto un nuevo capítulo de esperanza. Pero se requieren pasos más radicales, pues la tragedia es enorme. Y es ahí donde se debería redefinir la relación entre lo público y lo privado para priorizar lo primero sobre lo segundo, a fin de conseguir el bien común por encima de cualquier otra consideración.
El gobierno de coalición ha estado tomando medidas de gran importancia, que se irán extendiendo como resultado de la presión popular, que siempre verá lo público y no lo privado como la mejor garantía para su salud, calidad de vida y bienestar. El orden económico actual, que prioriza lo privado sobre lo público, ha perdido toda la credibilidad, pues comparte la responsabilidad de que haya una mortalidad tan alta en este país. Así de claro.
Día del Trabajador por Néstor Centra
Día del Trabajador. Nunca te olvides que un día murieron obreros para que vos tengas el derecho a tener 8 horas de trabajo. Nunca te olvides que un día se aprobó que se trabajase cinco días a la semana con dos de descanso. Nunca te olvides que un día lograste el derecho a tener vacaciones pagas. Nunca te olvides que un día reconocieron el trabajo de la mujer. Nunca te olvides que un día te dieron días por maternidad. Nunca te olvides que un día se aprobó que tenían que indemnizarte ante un despido. Nunca te olvides que un día tuviste derecho a tener una jubilación. Nunca te olvides que aunque hoy no goces de algunos de estos derechos, alguien luchó por conseguirlos. Nunca te olvides que una vez que te quitan algún derecho adquirido, es probable que pasen años hasta poder recuperarlo. Si crees que estos derechos existen sólo porque pagás tus impuestos, te perdiste una parte de la historia. Aunque hoy no estés en relación de dependencia y los tengas. Aunque hoy no cobres como corresponde ni tu empresa respete esos derechos. Aunque te los nieguen, los derechos existen. Y no cayeron del cielo. Son bien humanos.
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