jueves, 17 de diciembre de 2020

Editorial de Aliverti del 12 de diciembre { El Aborto }

De Mempo Giardinelli

Historia negra de la Corte (de los milagros) Por Mempo Giardinelli Esta semana gran parte de la ciudadanía empezó a pensar que la Corte Suprema de Justicia batía todos los récords de malicia e ignominia en la vida política nacional, y no le faltaron razones. Porque la historia de la Corte muestra que desde los inicios de la República ha sido un factor permanente de conflictos, injusticias y sumisión política a los poderes. Una vergüenza de más de un siglo y medio. Qizás por eso fue impactante la carta abierta de la vicepresidenta con motivo del primer aniversario del gobierno. Ahí sugiere claramente que la Corte actual es una vergüenza. Lo que no es novedad sino, más bien, continuidad histórica. Y es que desde el texto original de la Constitución Argentina de 1853 se estableció que la CSJ debía integrarse con 9 jueces y dos fiscales, pero esa Corte nunca funcionó. Apenas pudo instalarse 10 años después de sancionada la Constitución, en 1863. Y su primera sentencia se limitó a rechazar un recurso de queja, por defectos de forma... Toda una señal para el futuro... Después de la batalla de Pavón, en la que Buenos Aires vence e impone condiciones a la Federación, Bartolomé Mitre dispuso que el número de jueces lo estableciera el Congreso, que decidió que fueran 5 y no 9 magistrados. Número que duró casi un siglo, hasta que en 1960 durante la presidencia de Arturo Frondizi se aumentó a 7. Seis años después, el dictador Onganía los volvió a 5. En 1990 Carlos Menem dispuso que mejor 9. Y en 2006 con Néstor Kirchner se volvió a 5. Hasta ahora. Pero lo más sabroso de la historia no es sólo numérico. Porque desde que la Argentina empezó a ser una república elitista y oligárquica, sin elecciones ni participación popular, otro presidente, Julio Argentino Roca, designó al juez Antonio Bermejo para presidir la Corte Suprema, lo que hizo durante 29 años, siendo así el funcionario que más tiempo ocupó un cargo tan relevante. Murió en 1929 y su influencia en la Corte durante las tres primeras décadas del siglo 20 fue decisiva porque jamás hubo votos en disidencia y se practicaron todo tipo de violaciones a los derechos humanos en la represión al naciente movimiento obrero. Y además dejó un mandato feroz: con el derrocamiento de Yrigoyen en 1930, ese golpe cívico-militar instaló la primera de las 6 dictaduras del siglo 20, todas convalidadas y legitimadas por las Cortes Supremas. Los miembros de aquella Corte que impuso el dictador José Félix Uriburu dictaron la primera acordada convalidando el derrocamiento de las autoridades constitucionales. Así dieron origen a la llamada Doctrina de los gobiernos de facto, que validó el procurador general en ese gobierno, que se llamaba Horacio Rodríguez Larreta. De ahí en adelante cada dictadura se valió de Cortes que validaron a todos los gobiernos militares autoritarios. Años después, en 1955, los autores del golpe de estado que derrocó a Juan Domingo Perón y ocuparon los tres poderes y todos los gobiernos provinciales, removieron por primera vez en la historia argentina a todos los miembros de una Corte Suprema. El dictador Eduardo Lonardi nombró por decreto 5 jueces amigos para la Corte y entre sus primeras acordadas figuró restablecer la Doctrina de los gobiernos de facto. Y luego en junio de 1956 Pedro Eugenio Aramburu abolió mediante una proclama toda la Constitución Nacional de 1949 y retrocedió 104 años al reimponer el texto de 1853, con las reformas de 1860. Poco más tarde, en 1958, al asumir la presidencia Arturo Frondizi renunciaron los cinco supremos que había designado la autollamada "Libertadora" y en 1960 el Congreso amplió el número de integrantes de la Corte a 7. Y en 1966 un nuevo golpe de estado derrocó al presidente Arturo Illia y por segunda vez en una década los golpistas destituyeron a todos los miembros de la Corte. El dictador Juan Carlos Onganía redujo los miembros nuevamente de 7 a 5 y designó una Corte adicta, que volvió a justificar la Doctrina de los gobiernos de facto. Esta Corte aceptó también que el llamado Estatuto de la Revolución Argentina tuviera supremacía sobre la Constitución Nacional. En 1973 cuando Héctor J. Cámpora asumió la presidencia, renunciaron todos los miembros de la Corte Suprema de la dictadura de Lanusse. Y luego, cuando el 24 de marzo de 1976 la junta militar encabezada por Videla y Massera dio un nuevo golpe, por tercera vez en dos décadas se destituyó por la fuerza a todos los miembros de la Corte. Más aún: todos los jueces del país fueron puestos en comisión y a fin de ese año un tercio había sido cesanteado. En 1976 el dictador Videla designó una Corte adicta de 5 miembros que juraron "acatamiento a los objetivos básicos de la Junta Militar". No a la Constitución. Los jueces de esa Corte no sólo convalidaron el terrorismo de Estado y la desaparición de 30.000 compatriotas, sino que rechazaron más de 15.000 recursos de habeas corpus. En 1983 Raúl Alfonsín designó 5 miembros para la Corte, por primera vez con acuerdo del Senado de mayoría peronista. Pero en 1989, apenas elegido, Carlos Menem aumentó el número de cortesanos a 9 pero los conflictos fueron tan frecuentes que entre 1990 y 1994 Menem nombró 10 jueces para la Corte Suprema hasta que logró imponer lo que se conoció como "mayoría automática", con una Corte sumisa y carente de vergüenza. La Reforma Constitucional de 1994 estableció el acuerdo del Senado para designar jueces de la Corte en “sesión pública” y no más en sesión “secreta”. E incluyó la cláusula de los 75 años como límite de edad para jueces de la Corte. La crisis de 2001, con la consigna "Que se vayan todos" llevó a que la Cámara de Diputados iniciara juicio político contra todos los miembros de la Corte, y tras otro escándalo de acusaciones, en 2003 y apenas asumir el mando, el presidente Néstor Kirchner decidió acusar a 4 magistrados, de los que tres renunciaron y el otro fue destituido por el Senado. Kirchner estableció por decreto un procedimiento público y con participación ciudadana, para designar a los miembros de la Corte, que dio lugar a la que acaso fue la mejor integración, al incorporarse Eugenio Zaffaroni, Elena Highton y Carmen Argibay. CFK, quien gobernó dos períodos constitucionales (2007-2015), fue la única presidente que en 8 años de mandato no designó jueces en la Corte Suprema. Después, en 2015, llegó el circo macrista e introdujeron dos jueces nombrados por decreto, eludiendo el acuerdo del Senado en "sesión pública", como ordena la Constitución. Y aquí paro y les juro que me quedé corto. Porque la Corte Suprema de Justicia en la Argentina es una tradición de vergüenza judicial. Por eso el reclamo y la urgencia de cambios.@ t

CARTA DE CRISTINA A UN AÑO... BALANCE

Mañana 10 de diciembre, vamos a sesionar una vez más en el Senado de la Nación. Desde que asumimos, hace exactamente un año, ya lo hicimos 32 veces. Hace 13 años que no se realizaban tantas sesiones en este cuerpo legislativo. Cuando comenzamos la pandemia -allá por el mes de marzo- se nos presentó un desafío inédito: teníamos que crear una nueva forma de funcionamiento para poder seguir trabajando y, al mismo tiempo, teníamos que cuidar la vida de todos y todas. Y la verdad es que gracias al compromiso de los trabajadores y las trabajadoras legislativas, el 13 de mayo tuvimos nuestra primera sesión remota de la historia. De esta manera, pudimos adaptar el trabajo parlamentario y los procesos administrativos a esta nueva modalidad para seguir funcionando, aún en este contexto que no sólo no pudimos prever, sino que ni siquiera pudimos imaginar. ¡Pero ojo! No fueron sólo las 32 sesiones. En este año se hicieron 215 reuniones de comisión, en las que participaron 284 expositoras y expositores invitados. No hay registros históricos de semejante actividad legislativa. Aprobamos 40 leyes y dimos media sanción a 87 proyectos de ley que fueron remitidos a la Cámara de Diputados. Entre ellos, todos los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo al Senado. Presupuesto 2021 Sostenibilidad de la deuda Solidaridad social y reactivación productiva Aporte solidario extraordinario Protección y beneficios al personal de Salud Fondo nacional de la Defensa Capitales Alternas Reforma del Ministerio Público Manejo del fuego Góndolas Etiquetado frontal Alquileres Cuidados paliativos Telesalud Receta electrónica Economía del conocimiento Grooming Teletrabajo Fibrosis quística Educación a distancia. Leyes a favor de los argentinos y las argentinas, para ampliar derechos, hacerle frente a la pandemia, cuidar la economía, fortalecer el federalismo y defender nuestra soberanía. Cumplimos, como siempre, con todas nuestras responsabilidades. En su ámbito, el Poder Ejecutivo sin duda ha hecho un gran esfuerzo para afrontar dos tragedias. Una anunciada y otra inesperada. La primera: la economía arrasada del macrismo. La segunda: la pandemia inédita. Sobre un sistema de salud practicamente abandonado por el macrismo y contra-reloj, se pudo rearmar un dispositivo y una infraestructura sanitaria que permitió que a ningún argentino o argentina le falte una cama, un respirador o un médico cuando lo necesitó por esta verdadera desgracia del COVID. Se logró reestrucuturar en un 99% la deuda externa en manos de bonistas privados que, como ya sabemos, dejó el gobierno de Cambiemos. Y, al mismo tiempo, con el IFE y el ATP se sostuvo durante la pandemia a los más vulnerabilizados y al trabajo registrado y, obviamente, también a las empresas que lo brindan. Sin embargo, no se puede decir lo mismo del otro Poder del Estado: el Poder Judicial. Representado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la actuación de ese poder no hizo más que confirmar que fue desde allí, desde donde se encabezó y dirigió el proceso de Lawfare. Esa articulación mediática-judicial para perseguir y encarcelar opositores, se desplegó en nuestro país con toda su intensidad desde la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia de la Nación y, lo que es peor: aún continúa. Y que a nadie se le ocurra tergiversar mis palabras con titulares diciendo que pretendemos una Justicia adicta. Todo lo contrario: somos la fuerza política que en el 2003, con el 22% de los votos, denunciamos la extorsión de lo que se conocía como la “mayoría automática de la Corte”, dando inicio a un proceso virtuoso que culminó con la Corte Suprema más independiente y prestigiosa de las últimas décadas. De aquella Corte, hoy no queda absolutamente nada. De los 4 miembros que propuso Néstor Kirchner, la Dra. Carmen Argibay (magistrada independiente si las hubo) falleció y el Dr. Zaffaroni, reconocido a nivel internacional como uno de los mejores penalistas del mundo, renunció al cumplir los 75 años de edad en cumplimiento de lo dispuesto por el artículo 99, inc. 4 de la Constitución Nacional y de la propia jurisprudencia de la Corte que integraba. La descripción de los hechos que protagonizaron los dos restantes miembros propuestos por Néstor para integrar la Corte, me eximen de mayores comentarios. Uno de ellos es el que se fotografiaba con el Juez brasileño Sergio Moro y con Claudio Bonadío. El primero -Sergio Moro- es el que sin pruebas metió preso al ex presidente del Brasil, Inacio Lula Da Silva, impidiéndole ser candidato a presidente y posibilitando la llegada al poder de Jair Bolsonaro, quien lo premió designándolo, en un escándalo sin precedentes, como su Ministro de Justicia. El segundo nunca rindió un examen para ser magistrado e integro la célebre lista de los “jueces de la “servilleta”. Bonadío se autodefinía como un practicante del “derecho penal creativo”: aberración jurídica si las hay y auténtico eufemismo del lawfare y la persecución a dirigentes populares. Este mismo integrante de la Corte, el que se fotografiaba con Moro y Bonadío, fue Presidente de ese cuerpo hasta el año 2018 y en una reunión de jueces federales de Comodoro Py, les aseguró que todas las instancias superiores les iban a confirmar y convalidar todas las decisiones de primera instancia que dictaran contra los dirigentes y ex funcionarios kirchneristas. Lawfare al palo. La otra integrante que Néstor propuso, no sólo no renunció a su cargo al cumplir los 75 años de edad -como lo hiciera el Dr. Zaffaroni-, sino que además recurrió a un Juez de primera instancia para que le permitiera permanecer en el cargo en acuerdo con el Gobierno de Cambiemos -que no apeló aquella resolución judicial- y en abierta violación a la jurisprudencia de la misma Corte Suprema y a lo dispuesto por la Constitución Nacional. El macrismo en el Poder completó la fotografía de la Corte actual, cuando a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia intentó nombrar a Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti como miembros de la Corte Suprema. Lo más terrible de aquel episodio fue que quienes debían garantizar el cumplimiento de la Constitución y las leyes en todo el País, aceptaron ser designados por decreto sin cumplir lo que prescribe la Constitución Nacional y las leyes, que exigen un procedimiento determinado y preciso para cubrir las vacantes de la Corte. Por si todo ello fuera poco, en el año 2018, Carlos Rosenkrantz, uno de los dueños del estudio jurídico cuya cartera de clientes esta conformada por los principales grupos empresarios argentinos y extranjeros en el país, fue designado Presidente de la Corte Suprema Justicia de la Nación. No se recuerda algo semejante en la historia del Poder Judicial de la Nación. Hoy, la Corte esta integrada por esos cuatro funcionarios más el Dr. Juan Carlos Maqueda, histórico dirigente político del peronismo cordobés, propuesto por el Dr. Eduardo Duhalde, durante su breve interinato como presidente. Estos cinco funcionarios deciden hoy sobre la vida, sobre el patrimonio y la libertad de las personas que habitan nuestro país. A nadie debería extrañarle entonces, no sólo que el Lawfare siga en su apogeo, sino que además, se proteja y garantice la impunidad a los funcionarios macristas que durante su gobierno no dejaron delito por cometer, saqueando y endeudando al país y persiguiendo, espiando y encarcelando a opositores políticos a su gobierno. Tampoco deberíamos extrañarnos si esta Corte, que consintió alegremente el mayor endeudamiento del que se tenga memoria a escala planetaria con el FMI, empieza a dictar fallos de neto corte económico para condicionar o extorsionar a este gobierno… O lo que es peor aún: para hacerlo fracasar. De los tres poderes del Estado, sólo uno no va a elecciones. Sólo un Poder es perpetuo. Sólo un Poder tiene la palabra final sobre las decisiones del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo. Si ese Poder… Además de ser perpetuo… Además de no ir jamás a elecciones… Además de tener la palabra final sobre la vida, el patrimonio y la libertad de las personas por encima del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo… Si además de todo eso, ese Poder sólo es ejercido por un puñado de funcionarios vitalicios que toleraron o protegieron la violación permanente de la Constitución y las leyes, y que tienen, además, en sus manos el ejercicio de la arbitrariedad a gusto y piacere, sin dar explicaciones a nadie ni estar sometidos control alguno… Bueno… Si esto sigue sucediendo en nuestro país, estaremos muy lejos de construir la República y la Nación que, estoy segura, anhelamos la inmensa mayoría de los argentinos y las argentinas.

Elecciones en Venezuela

NO Entiendo bien el motivo de la UE de NO RECONOCER Los Resultados electorales de VENEZUELA del domingo 6 de diciembre al alcanzar la participación de un 32% de la Población , y de reconocerlos sin embargo en: --- Escolovaquia con una participación de solo un 13% --- Republica Checa con un 18% --- Hungría con menos del 30% --- Austria con un 45%

viernes, 4 de diciembre de 2020

Una de Pumas

Editorial de Aliverti del 28 de noviembre { Panorama General }

Con Los Pumas se terminó

Los tuits brutales de los rugbiers confirman que son lo que parecen. Campeones del disvalor argentino, incivilizados que repiten los tics de una clase en total decadencia.
Hay cosas que no son materia opinable, que están más allá o más acá de la ideología, que son prepolíticas. Son cuestiones que forman parte de los contratos sociales, siempre variables y tan en movimiento como la historia. Esas cuestiones básicas de convivencia se llaman civilización, y sus pilares suelen relacionarse con la ética, con los maltratados “valores” que pasan de boca en boca y que enunciados no significan absolutamente nada: cobran vida en las acciones de los miembros de una comunidad. Los tuits conocidos hoy de los mismos Pumas que hace dos días hicieron un desaire deportivo a alguien que superó a cada uno de ellos en esa materia en una proporción inmedible, y que ayer quisieron reparar su torpeza y su mediocridad con un gélido pedido de disculpas, son los que están ahí, en esas espontaneidades fascistas, racistas, misóginas, elitistas, ignorantes, brutales. Sus tuits resignifican sus caras inmutables cuando los rivales, que juegan a lo mismo pero proceden de sectores populares, homenajearon a Maradona: una incomodidad de clase que les era imposible superar. El problema del elitismo argentino es que no está compuesto por la elite, sino mayoritariamente por gente como ésta o peor, que no tiene mucama a la que revisarle el bolso para humillarla, sino que sueña con poder humillar a alguien. Hoy Los Pumas expresan el nicho del disvalor. Expresan lo peor de este país. Expresan la ignorancia ortográfica y ontológica de esos sectores que cayeron en escuelas que los prepararon para el desprecio. Expresan, a pocos días de la muerte de un verdadero ídolo popular, que los cuadruplicaba en inteligencia, la decadencia de una clase que hizo pelota un país, que no se resigna a perder, y que no abandona la ilusión de la muerte del otro. Esto último, que es aberrante, es lo que ha animado a las elites latinoamericanas siempre, compuestas como están por descendientes de aventureros sin proezas ni libros de historia que los levanten. Hoy Los Pumas son los bárbaros que todavía no aprendieron ni a hablar ni a escribir: tanto para una como para otra cosa, hay que poder decir alguna verdad. Desde que los All Blacks comenzaron su rito de homenaje hasta ahora, Los Pumas no han dejado de caer, cada vez más bajo, en el pozo de la infamia. Con Los Pumas se terminó.

Mensaje para los distintos

Mensaje para todos aquellos que se sienten distintos y están escribiendo boludeces en estas horas. Kafka, era un apasionado de pornografía extrema, con niños y seres con garras, pero sus muros están llenos de sus frases, todos lo recuerdan solamente como un gran escritor y basta. Leonardo Da Vinci, genio absoluto por La Gioconda y La última cena, fue acusado más de una vez de sodomía, y no obstante hacen filas en los museos para ver sus obras; Miguel Ángel, famoso por la Capilla Sixtina, por La Piedad y por miles de otras obras, era un conocido pedófilo tolerado por la Iglesia, sin embargo, les brillan los ojos delante a su genialidad. A D'Annunzio lo recordamos como un gran escritor, pero nadie lo acusa de haber amado el sexo y la cocaína sin límites. Baudelaire, Freud, eran asiduos consumidores de opio y cocaína. Miles Davis era heroinómano, Billie Holiday, Charlie Parker, John Coltrane, Bill Evans, Chet Baker, murieron por el físico devastado por los abusos y por la heroína. Los Beatles, Pink Floyd, The Doors declararon haber creado canciones bajo los efectos de LSD. No me resulta que alguien haya jamás dicho: "Imagine de John Lennon, es bellísima pero él era un drogado de mierda. Sí, La Piedad es un capolavoro pero Miguel Ángel era un pedófilo asqueroso, la tromba de Chet Backer era algo celestial, pero fue un pelotudo, se la buscó, es justo que se haya muerto". Los artistas deben ser considerados por las emociones, por las lágrimas, por las sonrisas que dejaron en cada uno de nosotros, por una poesía, por una película, por un cuadro, una escultura o por un tiro al arco. Si eran personas normales habrían tenido una existencia banal y de mierda como la nuestra que, cuando moriremos pasaremos al olvido sin que nadie se haya dado cuenta de nuestras vidas. Ellos, de normal no tenían nada y es justo que sea así. Los peros y los porqué sobre la vida privada de ellos, sobre sus debilidades, sus melancolías, son solo ejercicios para moralistas ridículos, siempre listos con el dedito acusador que detesto profundamente. Ahora, ese dedito, ya saben donde metérselo, estoy seguro.
Francesco M. Palumbo

Victor Hugo sobre Maradona

ELEGÍA PARA UN DIOS VILLERO Por Mempo Giardinelli

Mientras miles de colegas despedían en diarios y radios a Diego Armando Maradona con dolor y anécdotas, emotivos y amorosos, yo me reprochaba, en mi exilio pandemial chaqueño, entre guayabos y mangos llenando de olores intensos la mañana y la tarde y la noche, me reprochaba, digo, no escribir ni decir una sola palabra sobre este hombre impar. Sólo después de 24 horas entre lloriqueante y racional, fui reconociendo que una vez más la muerte determina nuestras vidas y a la vez nos une en el dolor y la esperanza. Como sucedió con el viejo Don Hipólito, como con Evita y con Perón, como con Néstor, en estos días la muerte nos amalgamó a millones de compatriotas en una sola pena, un sólo llanto, que además es universal. Si hasta en Bangladesh, en Asia y a 17.000 kilómetros de distancia, también lo lloran muchos de los 164 millones de habitantes de esa ex colonia británica donde dicen que está la quizás más numerosa hinchada maradoniana del mundo desde el gol a Inglaterra en el Mundial de 1986. Pero como no hay nada peor que la muerte para empezar a soltar lugares comunes, preferí encerrarme a llorar en silencio. Viendo como un testigo más, y en la tele, el adiós del mundo a este morocho argentino original y virtuoso, ejemplar único de una estirpe futbolera que resiste a dirigencias y negocios. Y así miré un rato y apagué, y otro rato y vuelta a apagar, sollozante y moqueando como un niño con hambre. Hasta que me di cuenta de que mi corazón lloroso sencillamente le agradecía a ese dios villero el haber sido el tipo que más alegrías le dio al pueblo argentino en toda su historia. En toda. Y el único que siempre fue sencillo de entender en su grandeza, y por eso su deidad. Eso, su deidad terrenal. Fíjense qué cosa rara, única. Una deidad que conocimos y aplaudimos, y que a la hora de su muerte deviene ícono representativo de un pueblo. El dios más inesperado, el más irreverente. El más nacional y popular, vamos. Por eso el amor en el adiós que este país le dispensó estos días, se veía en todos los canales de tele y en todos los diarios de todo el mundo: porque era un adiós popular. Que como el amor popular, es incandescente y único, y así descubrimos todas y todos que sólo un dios irregular como fue Diego podía inspirar semejantes sentimientos. Semejante música rumorosa y ardiente, capaz de conformar una inesperada, increíble sinfonía al unísono de millones de personas que se daban cuenta de que a partir de esta muerte empezaba un silencio raro: el de una ausencia a la que nadie, absolutamente nadie, podrá acostumbrarse. Había sido, descubrimos, que se nos ha muerto un dios. El único dios civil del mundo que no le debe ni le deberá jamás a nadie su grandeza, sus dislates, sus agudezas y su brutal, eso, su brutal sinceridad. O sea, su transparencia. Esa con la que podía darle un sopapo a los imperialismos con la misma naturalidad con que regalaba una sonrisa y una mano solidaria a los jodidos. Como cuando fue retenido en el aeropuerto de Tokio, y sin aspavientos, con el prodigioso sentido común de su pensamiento simple y certero, razonó: "No me dejan entrar a Japón porque consumí drogas, pero dejan entrar a los gringos, que les tiraron dos bombas atómicas". Ese es el Diego que desde ahora vuela sobre nosotros, alcen los ojos y verán que no se fue, que no se va a ir nunca. ¿No ven, acaso, cómo sobrevuela la Argentina? Está en la punta de un iceberg en el Sur, está en la cima de los Andes innumerables, y está en las pampas de La Pampa, como en los ríos de Entre Ríos, y está en todos los barrios marginales de todas las ciudades y todos los pueblos, y sobre todo en las villas, en las taperas miserables donde millones de personas lo lloran y lo van a seguir llorando porque no se fue solamente un futbolista incomparable sino el tipo más impar que dio esta tierra y el más representativo del vocablo "pueblo". Un heterodoxo absoluto de la política y los "buenos modales" que desde ahora andará dando vueltas por ahí. Como un pajarito capaz de cantar de día y de noche para alegrarle la vida a la gente, a la paisanería que llamamos compañeros y compañeras. Porque Diego no se fue. Los inolvidables nunca se van. En todo caso salen a dar unas vueltas por ahí, pero siempre están, arriba de todas y todos los que abajo los lloramos con sonrisas nostalgiosas, agradecidas, porque fue el tipo que más alegrías le dio al pueblo argentino. Este puñado de palabras, este adagio sostenuto con pretensión mozartiana, no tiene punto final. El amor a los dioses no lo tiene, aunque sea un dios villero, sonriente y cachondo, irreverente y magnífico. Como nuestro Diego inmortal, morocho y villero.

viernes, 27 de noviembre de 2020

Fernando Borroni: “Ya no quiero saber de qué planeta viniste, sólo quiero saber a qué estrella te vas…”

“Solo le deseo la muerte a un solo ser en este mundo, a uno sólo. Solo le deseo la muerte a la muerte. ¡Que muera la muerta, ahora en este instante! y si puede retroceder unas horas mejor aún, antes de desaparecer definitivamente, para recuperarlo a Diego”, introdujo el periodista. Editorial completa Ayer se fue el hijo más fiel, más noble, más leal que tuvo el pueblo argentino. Porque a Diego Armando Maradona lo parió el pueblo. El pueblo trabajador, el pueblo pobre, el pueblo sucio, el pueblo cabecita negra, el pueblo olvidado y marginado, lo parió un pueblo que necesitaba su súper héroe, para creer por un momento que era invencible, porque ese pueblo necesitaba parir a un Dios cercano, no a uno colgado en una cruz contado en grandes libros. Quería uno embarrado y sucio, que haya curtido su piel caminando siempre cuesta arriba, empujando la roca hasta la cúspide de la montaña como Sísifo y volviendo a empezar una y otra vez. Y lo consiguió y gambeteando miles de imposibles llegó al lugar que se le estaba prohibido. Porque a los pobres todo se le está prohibido, pero menos, desde que Maradona fue Maradona. Se fue Diego, se ennudece la garganta de solo pronunciarla, algo se apagó definitivamente. Iván Noble dijo ayer: “Se acabó del todo la infancia” si, que cierto porque se apagó parte de la ilusión, porque desde ayer el mundo tiene menos magia. Aparecerán otras, claro, siempre y habrá que ir en su búsqueda, pero déjenme decir que como la de Diego no habrá. Magia en la gambeta, en lo futbolístico, en la magia de cada pase, esa magia pícara, atrevida, irreverente. Pero la magia inigualable no solo es esa, sino la de que el muñeco de madera nacido para ser olvidado en un viejo y sucio baúl, pero que salió de él a las patadas y que echó a andar y que sin perder su madera cruda, natural se hizo tan pero tan humano que nunca lo toleraron. Fiorito echó las raíces de ese árbol que nadie imaginó que haría de una llanura la selva donde se libraron luchas revolucionarias. La Paternal fue el barrio y el club que le calzó la camiseta y lo dejó ser…y fue. Diego fue el mundo de lo posible pisando la realidad y no los salones de un simple deseo. Puedo cumplir mis sueños, viviendo donde vivo, padeciendo lo que padezco? ¡Miralo a Diego!, ¿Cómo no? Te la van a cobrar siempre, pero claro, anda. Se fue un tipo común que le tocó ser el más importante, que nació vagabundo pero el mercado le decía rey, una y otra vez. Pero Diego vagabundeó toda su vida. Fue de aquí a allá buscando lo que buscamos todos en la vida; ser felices. “Si la vida es una búsqueda incansable de la felicidad, Diego nos allanó todos los caminos”. Y a la felicidad se la agradece: ¡GRACIAS DIEGO!. ¿Por el gol inimaginable a los ingleses? ¿Por qué Diego con su gol nos regaló el relato de Víctor Hugo Morales, y porque Víctor Hugo con su relato inmortalizó el gol de todos los tiempos? Si claro, pero gracias pero porque en ese gol vos Diego sabías y nosotros sabíamos junto con vos que estaba el dolor, la bronca por las vidas perdidas en esa guerra tan injusta como desigual en ese gol con la mano. Y ya que estas a su izquierda, devolvele la mano a Dios. Pero che Fernando: ¿Cómo compras la guerra con un partido de futbol? Por favor cuando hablamos de Maradona que los intelectuales se queden sentados y en silencio, que los moralistas de la vida ajena callen. Como dijo ayer desde sus redes MILTON ARIAS uno de los miles de desconocidos que amaron a Maradona: “Si tienen un banquito moral al cual subirse y desde ahí señalar con el dedo, háganlo. Pero hoy les pido silencio nada más, por favor. El dolor se respeta. Y si no, nazcan de nuevo negros, petizos y en una villa y traten de ser los mejores del mundo en algo. Gracias Diego, hermano, compañero, amigo, familia. Como puede ser que todos estos sentimientos nos unan con un jugador de futbol? No lo sé y no quiero buscarle explicación. Quiero terminar estos minutos haciendo escuchar desde este micrófono de la 750 las voces de aquellos que lo amaron en silencio. Te vas con esa lluvia con la que seguimos llorando a Fidel”, escribió la brillante poeta Sol Giles. ”Diego tranquilo, te fuiste sin manchar la pelota, pero con tu partida la pelota se pinchó”, gritó Carlos al bajar de su taxi. Y este humilde comunicador te pide con el alma apretada en el puño de la mano: Ya no quiero saber de qué planeta viniste, solo quiero saber a qué estrella te vas, para gritar un gol de selección mirándote a los ojos Diego fue, es y será el barro que embarra la sucia pulcritud de los que mandan…Sus botines victoriosos siempre serán zapatillas rotas camino a las ranchadas, en donde eternamente se escuchará tu nombre y con él la vida, el sueño y la felicidad. Adiós Diego descansa…

Editorial de Aliverti del 21 de noviembre { Cuestiones varias }

Muy explícito

Vicentin de gran empresa a gran estafa

Magnífica nota editorial de Victor Hugo

Carta de una docente a Soledad Acuña

DOCENTE "FRACASADA" le RESPONDE a la MINISTRA ✔ "Aquí docente fracasada que estudió de grande Que dió clases en barrios con calles de barro a los que había que llegar descalzo los días de lluvia. Que puso plata de su bolsillo para que el mate cocido de lxs pibxs tuviera un poco de azúcar Que compró mapas, hojas y cuadernos para aquellos que no podían comprar. Que enjuagó lagrimas, limpió mocos, corrió al baño con toallitas para la piba a la que "le vino", y cargó boletos en SUBEs ajenas. Aquí docente fracasada Que vió cómo lxs pibxs se iban felices con sus netbooks, sentían con cara de asombro el olor a nuevo de los cientos de miles de libros que colmaron las bibliotecas, o subían a los micros para visitar Tecnopolis. Docente fracasada que los volvió a ver venir con el taper y la bolsa, "por si quedaba algo" para llevar a casa. Y que fue a la marcha para pedir estufas y que no se cayeran los techos. Docente fracasada que a dos días de decretarse la cuarentena tenía armada toda una red de contención atendiendo a cientos de alumnxs, familias, docentes y directivos a través de sus escasos medios. Y así, a veces con mucho y a veces con nada, mantuvo el vínculo y las clases y la asistencia y el contacto y la continuidad pedagógica y toda una montaña de demases cuestiones que ahora requieren atención no ya en horario escolar, sino todos y cada uno de los días del almanaque y a todas horas del día y la noche. De fracasos así, le podemos contar millones a la señora ministra. Porque exitoso, lo que se dice exitoso, es haber hecho volar a dos docentes por el aire durante la gestión que defiende la ministra. Es haber dejado a cientos de escuelas sin gas Haber recortado las viandas Haber desmantelado el Conectar igualdad Éxitosas son las clases al rayo del sol. El cierre de escuelas para adultos Los sanguchitos con gusanos,las peras verdes y las bananas pasadas. Casi podríamos decir que su lista de éxitos supera ampliamente nuestra larga lista de fracasos, señora ministra. Porque es eso, y es así de simple Cada vez que unx de nuestrxs pibxs accede a un derecho, ustedes pierden un privilegio. Cada vez que unx de los nuestrxs accede a un empleo de calidad, ustedes pierden un par de manos de obra baratas. Cuando generamos conciencia, ustedes pierden votantes comprados con un electrodoméstico Fracasados nos llama la ministra Y que venimos de las clases bajas Y que orgullo señora!!! Que orgullo enorme nos provoca que nos ningunee!!! Que orgullo no tener nada en común con usted, con lo que es y representa. Favor enorme nos ha hecho su desprecio al situarnos lo más lejos posible de su casta. Por mi parte, agradecida eternamente, señora ministra. Triste será el día en que coincidamos en algo. Buenas tardes." Silvia Araceli. DOCENTE

martes, 17 de noviembre de 2020

Editorial de Aliverti del 14 de noviembre { Cuestiones económica-sociales }

Vienen por todo

Te venden un buzón

Cosas de hermanos

Ocupó todos los cargos

Cara de piedra

Opina de INFLACIÓN: dejó 54% Opina de DEUDA: tomó USD 103.000M Opina de producción: quebró 25.000 PYMES Opina de recesión: PBI cayó 3 de sus 4 años Opina de JUBILACIONES: las bajó 22% Opina de FMI: le pidió USD 44.000M HAGA SILENCIO CÍNICO CARADURA!!!...

martes, 10 de noviembre de 2020

Editorial de Aliverti del 7 de noviembre { De adentro y de afuera }

Lo proyecta en el otro

Vacuna desopilante

Usurpadores

Cómputos definitivos en Bolivia

¿ Qué fue la Triple A en Argentina ?

La sociedad del cansancio y la opresión seductora

lunes, 2 de noviembre de 2020

Editorial de Aliverti del 31 de octubre { Cuestiones de gobierno }

No fue represión, fueron los " troskos ” de Myriam Bregman

“No fue represión, fueron los troskos” Yo no les pido que lean a Marx, mucho menos a Trotsky (aunque se los recomiendo) pero como gustan usar la imagen de Rodolfo Walsh o incluso homenajearlo, invito a que lean o rompan en pedacitos su libro “¿Quién mató a Rosendo?”. Allí Walsh explica muy bien qué significa cuando en medio de una lucha o conflicto se llama a alguien “comunista” o “trotskista” como símbolo de lo malo, de lo que merece ser atacado, despedido, incluso patoteado o reprimido. Se sindica “son trotskistas…”, y viene el ataque. El macartismo es la antesala de una acción antipopular, antiobrera. Es decir, reaccionaria, pro gansteril, pro empresaria. Hoy la veo a Patricia Bullrich riendo casi como un demonio y pensando como Margaret Thatcher cuando le preguntaron sobre cuál creía que era el mayor logro de su carrera política y ella respondió que eran Tony Blair y el nuevo laborismo, porque “obligamos a nuestros oponentes a adoptar nuestra forma de pensar”. Les dejo una cita de “¿Quién mató a Rosendo?” y les cuento algo personal. Tengo el orgullo de haber sido la abogada de la hija de Raimundo Villaflor en la causa ESMA; de representar desde hace años a Patricia, la hija de Rodolfo en la causa de su padre y de su hermana Vicki en su inclaudicable búsqueda de justicia; y también de militar cada día, codo a codo, con una gran dirigente y compañera de mi partido que es Laura, la hija de Norberto Liffschitz, el abogado con el que se encuentra Walsh. Porque como siempre me remarca Patricia, para Rodolfo primero estaban “las personas y los hechos”. Sí, los hechos. “Si alguien quiere leer este libro como una simple novela policial, es cosa suya. Yo no creo que un episodio tan complejo como la masacre de Avellaneda ocurra por casualidad. ¿Pudo no suceder? Pero al suceder actuaron todos o casi todos los factores que configuran el vandorismo: la organización gangsteril; el macartismo (“Son trotskistas”); el oportunismo literal que permite eliminar del propio bando al caudillo en ascenso; la negociación de la impunidad en cada uno de los niveles del régimen; el silencio del grupo sólo quebrado por conflictos de intereses; el aprovechamiento del episodio para aplastar a la fracción sindical adversa; y sobre todo la identidad del grupo atacado, compuesto por auténticos militantes de base”.

De Guillermo Fernández

Estoy muy triste, vivir en un país donde la justicia es corrupta, feroz, salvaje e insensible es doloroso, provoca incertidumbres. Si desalojaron el Guernica, exijo q desalojen el Lago Argentino usurpado por Lewis, las tierras tomadas por Etchevehere en Entre Ríos a manos de su patota mafiosa, la toma de una decena de miles de hectáreas en Cordoba por los Blanco Villegas, la usurpación de los terrenos de la Sociedad Rural en Palermo por un grupo de sediciosos oligarcas, el robo de tierra a los mapuches, los terrenos tomados en Villa Crespo por el grupo mediático La Nacion, la expoliacion de gran cantidad de hectáreas de terrenos fiscales de la Ciudad de Buenos Aires y tantas otras usurpaciones por los apropiadores poderosos. La Constitución Nacional exige el derecho humano a una vivienda digna y adecuada consiste en el derecho a que tienen todas las personas a vivir en condiciones de seguridad, paz y dignidad en alguna parte. Estoy muy triste, muy decepcionado. Un grupo de policías comandados por funcionarios con trajes, abrigos de marca, celulares caros y zapatos nuevos desalojaron de un predio ocioso, a un grupo de personas sin techo. ¿Es con todos, o es con algunos?

Carta abierta a Alberto Fernández

CARTA ABIERTA AL CIUDADANO ALFREDO LEUCO. La verdad, señor Lewcowicz, es que nunca pensé que yo alguna vez estaría respondiendo alguna de sus declaraciones. Ni siquiera me imaginé que me ocuparía de leerlas, luego de que usted entrara a ese laberinto sin salida que es el de la pretendida objetividad que le da sostener que es un "periodista independiente". Pasaron demasiados años desde los 90 cuando me deleitaba leyéndolo en su "Le doy mi palabra", una recopilación de sus mejores reportajes. Yo fui su gran admiradora pero luego de decepcionarme de voces como las suyas, se me fue diluyendo la vocación por llegar a ser una suerte de versión vernácula de Oriana Falacci. Dicen las malas lenguas que un indicador de vejez es contar cuántas veces al día uno recuerda los refranes de su abuelas y que si se trata de dos o más veces, es señal que envejeció.Yo tenía una abuela paterna cuyo repertorio era tan suculento que seguramente habría tenido alguno que se ajuste a su metamorfosis política. Esa que el tiempo operó en usted, inicialmente militante del campo popular, (incluso llegó a reivindicar la lucha armada) tan comprometido con su causa, que se vio obligado a adoptar el seudónimo de Leuco para disfrazar su origen judío-polaco y así salvar su vida. Pero no es su historia la que yo pretendo recordar para eso están los buscadores de Internet. Yo sólo soy una tucumana de 63 años, madre de cuatro hijos, caminando la vida con mi compañero desde hace 46 años "juntos a la par" y abuela de tres nietos. Tuve una exitosa carrera laboral de la que me estoy retirando, tengo una vida muy plácida y conservo una memoria prodigiosa. Y soy una tipica profesional universitaria de clase media, muy agradecida a la vida por lo que le tocó, que no negocia sus sueños, que no es una planera, que no vivió del Estado sino que dedicó parte de su vida a ser una servidora del Estado. Le cuento que de la mano de mi compañero, militamos desde 1973 en el "Populismo" como nombra usted (y los demás empleados del poder real como usted) al campo nacional y popular. Tal vez pretendiendo bajarle el precio al inmenso movimiento que representamos todos los que tenemos convicciones y valores. Y los que somos consecuentes con ellos en nuestra vida cotidiana. Somos los que todos los días nos levantamos pensando cómo honrar el suelo que pisamos y cómo honrarnos con nuestra conducta y con nuestras actitudes. Es claro que usted tiene todo el derecho (y de hecho lo ejerce en sus espacios radiales y televisivos) de decir lo que le parezca en sus editoriales. Es dueño de emplear términos soeces, procaces, para hablar de los peronistas e inclusive de mostrarse desembozadamente obsesionado con Cristina. Así que a mí permítaseme desviarme un minuto del objeto de esta misiva para hacer una chanza: bien podría alguien insinuar un amor no correspondido y hacer una analogía suya con un hombre despechado ¿no le parece? la nombra tantas veces... Pero quiero dejarme de dar tantos rodeos y poder enfocarme en los verdaderos motivos por los que sentí el impulso de escribirle sin demasiado interés en que me lea y mucho menos de que si lo hiciera, le importara lo que digo. Pero créame que no lo hago por usted, sino por los millones de argentinos que llenamos las redes y las calles el 17 de octubre, celebrando nuestro 75 cumpleaños y ayer, 27 de Octubre, festejando un año de la victoria del Frente de Todos. Pero ambas fechas tan importantes y que marcan una bisagra en la historia política del país, se vieron algo "opacadas" por la emoción, por la alegría, por el fervor, el amor y la devoción que sentimos por el recuerdo de uno de los mejores presidentes que tuvo la Argentina en democracia. Y en nombre de todos ellos es que quiero que sepa que no le vamos a permitir que su odio y su desquiciadas declaraciones rocen siquiera la mística de la militancia kirchnerista. Usted no puede ser tan ruin al afirmar: "...yo tengo mis serias dudas de que Néstor viva en el corazón de los argentinos. No lo veo a Néstor en los homenajes de abajo hacia arriba todo lo contrario, lo veo desde arriba hacia abajo, desde el aparato del Estado. La cosa fue impuesta por el gobierno y no surgió como algo espontáneo del ciudadano de a pie..." (sic) Porque usted temerariamenten instala en el editorial que de casualidad escuché ayer, una idea que es muy ruin, de una bajeza inaceptable y pocas veces escuchada en las bocas o en las plumas de colegas tan ultra macristas como usted. Porque desconocer lo que representa para todos nosotros el duelo que nos dejó Néstor en nuestros corazones, es reconocer que usted jamás sintió algo parecido. Porque daría la sensación, habilitaría a imaginar que mientras a usted (y a todos los que son como usted) les pagan para odiar y para lograr que la sociedad odie, nosotros, (y los que son como nosotros) pagamos para amar y para cumplir con la intención de que la sociedad ame. Nosotros usamos dinero de nuestros bolsillos, señor Leuco, nosotros "hacemos vaquitas", nosotros mangueamos a los amigos, nosotros pedimos favores, jodemos a los hijos y a los nietos, armamos proyectos, nos reunimos, nos peleamos para siempre y nos reconciliamos para toda la vida. ¿Y sabe qué? disfrutamos de cada cosa que organizamos antes, durante y después de celebrar cada fecha que nos honra individual y colectivamente ¿Quiere saber por qué, Leuco? Porque nosotros militamos por la vida, por la igualdad, por la inclusión, por la ampliación de derechos no por la defensa de privilegios, como decía Don Arturo Jauretche. Por una Patria para todos, con equidad en el acceso a los servicios esenciales, con fábricas funcionando, con educación, con salud. Una Patria con soberanía política, con independecia económica y con justicia social. No sabemos vivir de otra manera, Leuco, llevamos la marca en el orillo. Siga creyendo que la hostiga a Cristina y haciéndola responsable de todo lo malo del planeta, ya es parte del folklore y usted una suerte de payador del desprecio. Aunque seguramente el tener un "enemigo" de su estatura, a ella debe despertarle una que otra carcajada. Pero, está a tiempo, gánese un pedazo de cielo y no se meta con lo más valioso que tenemos "los populistas": nuestras convicciones. Ya termino y fíjese que lo hago coincidiendo con usted, (al fin encontré algo que nos acerca), usted tiene razón cuando afirma al comenzar su monólogo que nadie se vuelve bueno cuando muere, que uno es malo o es bueno y que se muere tan malo o bueno como fue en vida. Cómo Néstor. Me despido como empecé, recordando a mi abuela cuando repetía ese famoso del vino. Y sonriendo mientras la imagino viéndolo y escuchándolo a usted, leyendo su pasado en Wikipedia y agregándole una fe de erratas a su refrán: "a veces algún buen vino puede llegar a ser un muy mal vinagre". Atentamente. Rosana Herrera de Forgas

El conflicto de los Etchevehere: la herencia y el “derecho natural” a la propiedad privada

El enfrentamiento entre Dolores y Luis Etchevehere abrió el debate sobre el abuso patriarcal, los fraudes y las estafas dentro de las familias terratenientes, pero también la usurpación de la tierra por la oligarquía y la propiedad privada. El proyecto Artigas y la defensa de la propiedad privada.
La denuncia de Dolores Etchevehere y la ocupación junto al Proyecto Artigas de tierras en disputa con su hermano, el ex ministro de agricultura de Mauricio Macri, Luis Etchevehere, quien movilizó una guardia blanca de productores agropecuarios, esta en el centro de la atención publica. Tradición, Familia y Propiedad El origen de las tierras de la familia Etchevehere se remonta a mediados del siglo XIX, cuando en la localidad de Diamante donde Luis Bernardino Etchevehere se radica y funda la estancia La Esperanza que llegó a tener 5000 hectáreas. Uno de sus hijos, Luis Lorenzo Etchevehere, fue gobernador de Entre Ríos por la Unión Cívica Radical Antipersonalista, entre 1931 y 1935, años en los que regía el llamado fraude patriótico. Durante su gobernación se elimina el impuesto a las herencias para grandes terratenientes. Como parte de su trayectoria destaquemos su participación en las elecciones de 1963, como candidato a vicepresidente, junto al fusilador de obreros en los basurales de José Léon Suárez, Pedro Eugenio Aramburu. El origen de las fortunas de la oligarquía argentina se basó en la usurpación de los pueblos originarios, llevada a cabo en Entre Ríos por los sacerdotes jesuitas, en la persecución del gaucho y en negar el legado de José Gervasio Artigas, de fuerte presencia en el Litoral, de estimular algún tipo de reparto de la tierra pública y de los emigrados a España durante la guerra de independencia. Esta herencia de saqueo disputan los hermanos Etchevehere, integrantes de lo que Domingo Faustino Sarmiento llamaba con desprecio: “la aristocracia con olor a bosta que gobierna la República”, responsable del atraso y la dependencia nacional. Se creen los dueños de todo El legado familiar de usurpación de territorios es una tradición de la familia Etchevehere. Según denuncia Proyecto Artigas “Casa Nueva, uno de los cinco campos de la familia Etchevehere, está ubicado en la entrada de Santa Elena, una ciudad-fábrica que creció alrededor del Frigorífico Santa Elena. Luego de varias privatizaciones fallidas, en la década del 80 el frigorífico pasó a manos estatales y cerró definitivamente sus puertas en 1993. El Estado despidió a los trabajadores entregándoles tierras como parte de la indemnización, pero sin título de propiedad. En 2004, el gobernador Busti decidió liquidar los bienes del frigorífico, incluidas las tierras donde producían los ex trabajadores del frigorífico. En 2007, los Hermanos Etchevehere obtuvieron 370 hectáreas de estas tierras a partir de sus contactos políticos y judiciales. Pagaron solo el 10 % de su valor. Hasta entonces, esas tierras eran utilizadas por la Escuela Agrotécnica Nº 151 en la Estancia El Quebracho, lindera a Casa Nueva. Pero, uno de los lotes estaba arrendado hasta el 2010.pEntonces, Juan Diego Etchevehere a la cabeza de un grupo armado, ingresaron al lugar a punta de escopeta, destruyeron los cultivos de los arrendatarios y corrieron el alambrado. Este acto fue calificado como usurpación”. Un campo robado al Estado y a los ex trabajadores de los frigoríficos reclaman como propio ambos bandos de la familia Etchevehere. Como señaló muy bien Myriam Bregman sobre el caso, citando a Rodolfo Walsh, se creen los dueños de todo. Proyecto Artigas o la defensa de la propiedad privada La disputa abierta dejó en claro los métodos mafiosos y el desprecio patriarcal hacia Dolores Etchevehere por parte de su madre y sus hermanos. Pero lo que llama la atención es la defensa de la propiedad privada de Dolores por parte de Proyecto Artigas y Juan Grabois. Precisamente, según declaran los integrantes del proyecto, su constitución se debe a tal fin: “El abordaje del Caso Etchevehere parte de un diagnóstico contundente: las estrategias utilizadas durante 11 años de investigación y denuncia fracasaron porque los planteos meramente jurídicos, independientemente de su solidez técnica, no alcanzan para enfrentarse a un entramado de corrupción política, judicial e intereses económicos. Este diagnóstico dio origen a Proyecto Artigas como una red integrada por movimientos sociales, profesionales del derecho, la comunicación y el cuidado del ambiente, que juntos buscamos verdad, justicia y reparación. Para lograrlo, además de un despliegue jurídico estratégico, conformamos un dispositivo de comunicación y transparencia que fomenta la participación y el debate acerca de los temas de interés público que se derivan del caso; y acompañamos a Dolores Etchevehere en el ejercicio de sus derechos hereditarios a partir de la posesión pacífica de una parte de sus bienes (…). Un grupo de campesinos sin tierra, militantes y organizaciones ambientales hemos decidido acompañar a Dolores Etchevehere en la recuperación de la Estancia Casa Nueva, ubicada en La Paz, Entre Ríos. Juntos, hemos conformado Proyecto Artigas y hemos plantado, en la tierra que le pertenece por derecho natural, la primera semilla de una reparación histórica”. Invitamos a una lectura atenta. No se constituyen como agrupamiento para luchar por la reforma agraria o la nacionalización de la tierra, sino para garantizar el ejercicio del “derecho natural” a la propiedad históricamente usurpada de una oligarca despojada. Precisamente en nombre del “derecho natural” los varones Etchevehere encabezados por el ministro macrista Luis, envían sus guardias blancas a cercar el terreno y amenazar a sus ocupantes. Por otro lado, el progresismo kirchnerista moviliza a sus militantes no bajo el supuesto histórico del peronismo de que el enemigo es la oligarquía, sino para defender el “derecho natural” de la parte desplazada de la misma familia oligárquica. Dicho sea de paso, Proyecto Artigas no movilizó un solo militante en defensa de los sin techo de Guernica que luchan por la tierra para vivir y ponen al desnudo la usurpación de los terrenos fiscales por la especulación inmobiliaria. Derecho de herencia y propiedad privada En este caso se conjugan dos situaciones, una avanzada reaccionaria, a cuyo frente está la Sociedad Rural y los grandes medios, que utiliza argumentos retrógrados y amenaza a los ocupantes. En el contexto del estallido de una crisis por la vivienda con epicentro en Guernica, pero extendido a todo el país, se trata de una amenaza de la derecha alentada por la oligarquía contra todas las tomas de tierra. Por otro lado, una disputa por la herencia donde la denuncia de usurpación está focalizada en el daño causado a Dolores Etechevehere y no en la ilegitimidad histórica de la propiedad privada de la tierra de la oligarquía. El derecho de herencia responde a la necesidad del burgués y el terrateniente de transmitir a los hijos sus riquezas. Es decir que jurídicamente la familia burguesa es una organización económica y la propiedad privada fruto del esfuerzo individual. Este es el origen de la meritocracia que tanto alaban los derechistas y critican moralmente los progresistas. Como sostenía Federico Engels en su clásico El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, el derecho de herencia nació: “de la concentración de grandes riquezas en las mismas manos —las de un hombre— y del deseo de transmitir esas riquezas por herencia a los hijos de este hombre, excluyendo a los de cualquier otro”. Por otra parte, la propiedad privada capitalista no es fruto del esfuerzo del individual sino de la apropiación de lo producido por los trabajadores, mediante la explotación de la fuerza de trabajo y de la perpetuación de esa propiedad privada sobre los medios de producción (las máquinas y las tierras) mediante la herencia. La derecha pone el grito en el cielo sobre el derecho sagrado y “natural” de la propiedad privada y pretende ocultar que quien priva del acceso a la propiedad de la vivienda al pueblo trabajador o a la pequeña propiedad para la subsistencia de los peones rurales es, precisamente, el capitalismo, donde rige el poder de la gran propiedad industrial y terrateniente. El acceso a la tierra y la vivienda para millones de trabajadores, así como el uso común de la tierra para provecho social, son demandas democráticas que el capitalismo niega. El progresismo ha renunciado a exigir que las mismas sean cumplidas. En lugar de luchar por la nacionalización de la tierra, única manera de terminar con el atraso y la dependencia y avanzar en resolver el problema de la vivienda, el progresismo capitula frente a los intereses de los especuladores inmobiliarios como hacen Alberto Fernández y Axel Kicillof en Guernica y la busca de la alianza de una oligarquía “compañera”, en lugar de terminar con esa expresión del parasitismo social.

De Leandro Santoro

Condenar el avance sobre la propiedad privada es tan importante como condenar el avance sobre la propiedad pública. Y así como las tomas afectan los derechos de los privados, la venta de tierras públicas (para negocios privados) afectan los derechos ciudadanos. La costa del río no se vende!

Cristina Kirchner dijo que el freno de la economía es “agobiante” y afirmó que “hay funcionarios y funcionarias que no funcionan”

La vicepresidente publicó una extensa carta en la que analizó la actualidad de la Argentina. Criticó a los empresarios, enumeró los fracasos del gobierno de Mauricio Macri, aclaró que Alberto Fernández “toma todas las decisiones de gobierno” y pidió un acuerdo con todos los sectores “políticos, económicos, mediáticos y sociales”
La vicepresidenta argentina Cristina Fernandez de Kirchner. EFE/EPA/Juan Mabromata / Archivo La vicepresidente Cristina Kirchner publicó este lunes una extensa carta en la que analizó la actualidad económica y señaló que la “economía bimonetaria” es hoy el problema “más grave” de la Argentina. “El problema de la economía bimonetaria es, sin dudas, el más grave que tiene nuestro país”, señaló la ex mandataria. En esa línea, planteó que la solución será imposible “sin un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales de la República Argentina”. El texto, titulado “A diez años sin él y a uno del triunfo electoral: sentimientos y certezas” y publicado en su sitio web personal, comienza por señalar la gravedad del impacto económico y el contexto social generado por la pandemia de coronavirus. “El freno a la economía y la incertidumbre generalizada sobre qué va a pasar con nuestra vida son agobiantes”, dijo. Luego, adelantó que no participará de ningún acto por el aniversario de la muerte de Néstor Kirchner y enumeró tres “certezas políticas”. La primera de estas “certezas” gira en torno a las críticas de los poderes “económicos y mediáticos” al gobierno de Alberto Fernández y a la gestión que terminó en 2015. La vicepresidenta reconoce que entre otras cosas durante su gobierno gran parte de la sociedad -incluídos “no pocos dirigentes del peronismo”- cuestionó sus “formas” y su falta de diálogo. Si bien aclaró que ella nunca creyó que la falta de diálogo fuera el verdadero problema y atribuyó los cuestionamientos a “las retenciones, las AFJP, YPF, las paritarias libres y los juicios de lesa humanidad”, remarcó que actualmente Alberto Fernández sigue siendo criticado a pesar de su “diálogo con distintos sectores”, de su “contacto permanente con los medios de comunicación cualquiera fuera la orientación de los mismos” y de su “articulación con todos y cada uno de los sectores del peronismo”. “A esta altura ya resulta inocultable que, en realidad, el problema nunca fueron las formas. En realidad, lo que no aceptan es que el peronismo volvió al gobierno y que la apuesta política y mediática de un gobierno de empresarios con Mauricio Macri a la cabeza fracasó”, fustigó. Sobre los empresarios que apoyaron al macrismo también remarcó: “Hoy maltratan a un Presidente que, más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los ‘defectos’ que me atribuían”. Y se refirió a un episodio reciente -que tuvo lugar en el Coloquio de IDEA- para reforzar sus críticas al sector: “El punto cúlmine de ese maltrato permanente y sistemático, se produjo hace pocos días en un famoso encuentro empresario autodenominado como lugar de ideas, en el que mientras el Presidente de la Nación hacía uso de la palabra, los empresarios concurrentes lo agredían en simultáneo y le reprochaban, entre otras cosas, lo mucho que hablaba”. La segunda certeza busca desmentir a quienes cuestionan su influencia sobre el Gobierno nacional. “El sistema de decisión en el Poder Ejecutivo hace imposible que no sea el Presidente el que tome las decisiones de gobierno”, argumentó Cristina Kirchner. En tono irónico, dijo que como sus detractores “se quedaron sin la excusa de las formas” ahora apelan a la disputa interna de poder. A su vez, señaló que son “poco creativos” porque “el relato del ‘Presidente títere’ lo utilizaron con Néstor respecto de Duhalde", con ella respecto de Néstor y, ahora, con Alberto. “(El presidente) Es el que saca, pone o mantiene funcionarios. Es el que fija las políticas públicas. Podrá gustarte o no quien esté en la Casa Rosada. Puede ser Menem, De La Rúa, Duhalde o Kirchner. Pero no es fácticamente posible que prime la opinión de cualquier otra persona que no sea la del Presidente a la hora de las decisiones”, detalló. Dentro del mismo apartado, la ex mandataria también refutó a quienes la acusan de estar motivada por la venganza. “Nunca nos movió el rencor”, explicó. A modo de prueba ejemplificó que por “responsabilidad histórica con el pueblo” decidió armar un frente político con quienes la criticaron durante su gestión, con quienes “prometieron cárcel a los kirchneristas en actos públicos” y hasta con quienes “escribieron y publicaron libros” en su contra. A su vez, cargó contra quienes aseguran que solo busca hacer caer las causas judiciales en su contra. La ex senadora afirmó que lo único que busca “es el correcto funcionamiento de las instituciones, que se garantice la aplicación de la Constitución Nacional y la ley a todos y todas por igual, sin doble vara ni privilegios” y que rija el Estado de Derecho que “se llevaron puesto para proscribir a los líderes populares” de la región. Y agregó: “Durante el gobierno macrista se perpetró una persecución sin precedentes contra mi persona, mi familia y contra muchos dirigentes de nuestro espacio político. De ello hoy dan cuenta las escandalosas revelaciones y el hallazgo de pruebas a la luz del día, acerca de las conductas de periodistas, fiscales, jueces, agentes de inteligencia, dirigentes políticos y hasta del mismisimo Presidente Macri involucrado personalmente en los mecanismos de espionaje, extorsión y persecución”. “Sin ir más lejos, miren Bolivia. Nada menos que la OEA dirigió un golpe de Estado diciendo que había habido fraude en las elecciones presidenciales del año pasado. El resultado de las recientes elecciones en ese país hermano, me exime de mayores comentarios. Y después dicen que el Lawfare no existe”, argumentó. infobae-image
Finalmente, en tercer lugar Cristina Kirchner afirmó que Argentina es un “extraño lugar en donde mueren todas las teorías” y reconoció que la economía bimonetaria es el problema “más grave que tiene nuestro país”. La vicepresidente comenzó su explicación con una enumeración de las variables macroeconómicas de su gobierno: “Argentina estaba desendeudada”, “la desocupación era del 5,9%, los salarios y las jubilaciones –tomadas en dólares– eran las más altas de América Latina” y la inflación “medida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, no superaba el 25% anual”. Luego las comparó con los resultados de Mauricio Macri: “una deuda impagable”, “desocupación rondando los dos dígitos”, “salarios y jubilaciones por el piso” y una inflación “superior al 50%”. Según Cristina Kirchner, Macri “decidió la apertura indiscriminada de importaciones dando inicio al período de endeudamiento más vertiginoso del que se tenga memoria y que culminó con un inédito préstamo para los argentinos y para el mismísimo FMI de 44 mil millones de dólares, destinado a financiar la campaña electoral para la reelección de Mauricio Macri como presidente”. No obstante, reconoció que ambos gobiernos se toparon con la restricción externa (escasez de dólares o excesiva demanda de dicha moneda) porque la economía bimonetaria “no es un problema ideológico, no es de izquierda, ni de derecha ni de centro”. Aunque aclaró que algunos gobiernos gestionaron este “problema estructural” con “responsabilidad” y otros “chocaron la calesita”. También contrastó el cepo que ella impuso en 2011 con el que aplicó Mauricio Macri. Destacó que mientras el kirchnerismo fijó el límite en USD 2.500 por mes, el gobierno de Cambiemos lo hizo en USD 200. “¿Quién podría hoy acceder a esos USD2.500 para ahorrar mes a mes? Casi nadie. Sin embargo, por haber establecido dicha restricción cambiaria, nuestro gobierno fue atacado día a día por los medios hegemónicos”, dijo. Y agregó: “Hoy, luego del derrumbe macrista y en plena pandemia, y pese a no tener obligaciones de pago en moneda extranjera en lo inmediato gracias a la reestructuración de deuda llevada a cabo por el Gobierno, con superávit comercial y mayor nivel de reservas en el BCRA que cuando terminó mi gestión, continuamos con la restricción externa de esa moneda -o faltan dólares o hay demasiada demanda- a la que se suma una más que evidente extorsión devaluatoria”. Para la ex mandataria la resolución de este problema es imposible “sin un acuerdo que abarque al conjunto de los sectores políticos, económicos, mediáticos y sociales de la República Argentina”. “Nos guste o no nos guste, esa es la realidad y con ella se puede hacer cualquier cosa menos ignorarla”, sintetizó.

HUGO CHÁVEZ LE CONTESTA A ALEJANDRO SANZ

El cantante español Alejandro Sanz en cierta ocasión le pidió permiso al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para cantar en el país. En el mensaje publicado en la página de Twitter de Sanz, el cantante le expresa al presidente su deseo de cerrar su gira de concierto en el país pero además le dice que tiene que haber un compromiso de su parte. "Presidente Chávez, quiero ir a cantar a su país. ¿Me lo permite? ¿Me da su palabra de que no le pasará nada ni a mi público ni a mi gente ni a la empresa ni a mí? Si usted me da permiso y nos da su palabra de que nada va a pasar yo cierro mi gira en Venezuela. Usted tiene la palabra." RESPUESTA: Señor Alejandro: sabe usted lo que significa ser esclavo sin cadenas?… Esclavo sin cadenas, es simplemente continuar siendo esclavos sin cargar los grilletes… ¿Por qué razón no te has preguntado todavía, del por qué Venezuela es atacada con artillería pesada solamente por las potencias occidentales? ¿O será que formas parte de ellos y te haces el distraído? Infórmate amigo mío, y pregúntate por qué Colombia es considerada una de las naciones donde existe mas desigualdad por culpa de gobiernos que sólo mandan para unos pocos y las riquezas son distribuidas para unos privilegiados; mientras Venezuela es reconocida como el primer país de la región en cuando a bajar la pobreza extrema, de manera drástica en el gobierno de Chávez Frías. ¿No te llamó nunca la atención que después que nuestro país se volcó a la izquierda, automáticamente se comenzaron a unir la mayoría de los pueblos de América latina, en una clara señal de lo que querían los pueblos?… ¿Pides permiso para venir a cantar? ¿No te da vergüenza decir eso? ¿En un país democrático donde cualquier persona puede decir lo que se le venga en gana y no como te cuentan? Te diré algo: La mayoría de los latinoamericanos que levantaban su voz por intermedio del canto, en señal de protesta por las infinitas injusticias que sufrían sus pueblos por culpa de dictaduras asesinas de derecha…nunca pidieron permiso para arriesgar su vida en nombre de los miserables, y en esos tiempos sí que arriesgaban el pellejo… Alguna vez te dignaste escuchar alguna prosa convertida en canción de Don Atahualpa Yupanqui?… ¡Sí!, aquel que lo llamaban el padre de la canción folclórica latinoamericana… La dictadura fascista argentina lo persiguió y tuvo que asilarse en Europa, por si no lo sabes es el mismo que en París compartió escenario con alguien llamada Edith Piaf… Nunca te contaron del cantautor Víctor Jara, que la dictadura chilena de Pinochet, le corto las manos para que no volviera jamás a tocar su guitarra acompañado su canto y no conformes con ello, lo acribillaron indefenso en el Estadio de futbol de Santiago?… Seguramente conociste a Mercedes Sosa, "la negra del Sur" como la llamaban todos los pueblos latinoamericanos… Si no la conociste, te invito que te metas en Youtube y la escuches cantando: "Solo le pido a Dios" y después me cuentas… A esta cantautora pueblo, cantando en la ciudad de La Plata en el año 79 la dictadura fascista la detuvo a ella y a todos los que osaron ir a verla cantar. También tuvo que exiliarse en Europa en París y Madrid, para que no la mataran… Leíste alguna vez a Mario Benedetti, el que nos decía que "El Sur también existe", al igual que su compatriota Alfredo Zitarrosa aquel del "Violín de Becho"… Ellos también se vieron obligados a exiliarse en Europa por amenazas de muerte… A León Gieco, un general le puso una pistola en la sien, diciéndole: "La próxima vez que vengas a cantar a la universidad de Luján y cantes esa canción te voy a pegar un tiro en la cabeza", refiriéndose a "Hombres de Hierro"… Horacio Guaraní se tuvo que marchar también al igual que la Nacha Guevara, que le colocaron una bomba en un teatro mientras cantaba, los fascistas argentinos… ¡Si hasta el tango Cambalache lo prohibieron en las emisoras de radio la dictadura argentina!… Y NUESTRO INIGUALADO CANTAUTOR ALÍ PRIMERA, QUIEN FUE VETADO TODA SU VIDA EN LOS MEDIOS VENEZOLANOS. ¡Anímate!...Y escribe una canción, de las miserias del mundo… Háblanos de los olvidados de Haití, de los miles y miles de muertos en Irak, de los de Afganistán, de la hambruna del África, de la desnutrición en la América pobre, de la desigualdad abismal existente entre ricos y pobres, de las interminables mujeres asesinadas en ciudad Juárez, de los niños obligados a trabajar robándoseles lo único que vale la pena vivir en esta loca vida, "su niñez"… Infórmate, escribe, no vengas sólo a cantar…y a hacer un show mediático, sé honesto, no engañes a tus seguidores. Recorre las villas miserias de pueblos que claman por igualdades, las favelas de los sin techo… los 40 millones de pobres en USA, hoy convertidos en 50 millones de excluidos. Y después me cuentas.

De Juan Marino

Néstor Kirchner le planteó a Luis D'Elia: organicen el partido de los piqueteros y sean parte del gobierno Hoy los militantes trotskistas del Partido Piquetero somos parte del Frente de Todos Los piqueteros fuimos, somos y seremos una alternativa de poder político

Sobre Grabois

BULRICH PREGUNTA : De qué vive Juan Grabois? Qué produce? Te cuento, Pato: "Vive" de ser abogado (tiene sus clientes privados) pero a la mayoría de sus clientes no les cobra: clientes como Milagros Sala, Luis D'Elia, clientes como todos los cartoneros de Buenos Aires, los cebolleros (bolivianos, etc,) los vendedores ambulantes, los 'negros de mierda' senegaleses (a quienes Evita llamaría descamisados también) sin cobrarles un peso. Organizó más de 600 cooperativas y tiene comedores que alimentan a más de 400.000 personas. Los cartoneros de Ciudad de Buenos Aires cobran sueldo y gracias a el tienen mutual, medicina gratuita y guarderías para los hijos mientras cartonean. Fundó orquestas juveniles en los barrios villeros, para sacar a los pibes de la calle. Trabaja con los presos, visitándolos y los organiza cuando salen de la cárcel consiguiendoles laburo en sus propias cooperativas, bajando el índice de reincidencia de los presos de un 37% a un 10% en los casos que absorbe en sus cooperativas. Es abogado de los colectivos mapuches y es el que mantiene en litigio por el Lago Escondido que Lewis quizo hacer suyo (por el momento no lo es gracias a "Mandela" Grabois). Además de cobrar regalías por sus libros y es profesor de derecho y ciencias sociales de la UBA (la conocés?) y la Universidad de San Martin. Puffff, de qué viviremos todos los que militamos desde un teclado de computadora? Ah, y me olvidé de decirte: Es el hijo de Roberto "pajarito" Grabois (uno de los seguidores de Perón de Puerta de Hierro), era de una familia acomodada, muy acomodada y se fue a vivir a las puertas de la villa, en Villa Adelina. Creo que Perón y Evita no preguntarían por quién doblan las campanas... y mucho menos "de qué trabaja".
CELIA QUINTEROS

Serrat le canta a Chile

martes, 27 de octubre de 2020

Editorial de Aliverti del 24 de octubre { Tema dólar }

Cambio de la Constitución en Chile

Luego del resonante triunfo del pueblo chileno en el plesbiscito a favor del cambio de la Constitución arcaíca de tiempos de Pinochet ponemos éste video en tributo de tantas y tantas luchas.

De Leopoldo Moreau

Un domingo intenso: La Nación y Clarín remando a full una megadevaluaciòn. Carrió que reaparecìó ironizando sobre el fallo de Ramos Padilla pero sin poder desmentir su caracter de usuaria y vocera de informes de inteligencia ilegal para perseguir adversarios alimentando maniobras de prensa y causas judiciales truchas. Por supuesto, en este domingo intenso, Ramos Padilla es el blanco preferido de "editorialistas" de los grandes diarios, de sellos de goma y "personalidades" que se desviven por defender a Santoro sin tomar en cuenta que en la asociación ilícita con D' Alessio y Stornelli su rol era extorsionar ciudadanos desde los medios para que declararan contra otros ciudadanos en causas amañadas. De paso (lo supiera él o no lo supiera) D'Alessio le sacaba plata a las víctimas que extorsionaban. Tampoco hoy faltó la inefable pluma de Morales Solá que venía sosteniendo que no había que amedrentar a la Corte Suprema pero que resolvió amenazarlos con la guillotina si no fallan reponiendo a los jueces usurpadores que necesitan mantener en sus cargos no sólo para asegurar la impunidad de Macri sino su propia impunidad porque no solo están urgidos en desestabilizar al gobierno. Tambien los pone en pánico que se corra el velo sobre toda la mugre que acumularon en estos años. En éstas perversidades ingresa el fraude mediático electoral del 2015 que empedró el camino que llevo a Macri y Vidal a triunfar en esas elecciones. Me refiero a la patraña del asesinato de Nisman y a la mentira que la Morsa era Aníbal Fernández. Son lecciones que no debemos olvidar. Por eso cuando algunos sostienen abiertamente (o desde anonimas vocerias) que la agenda de Cristina perjudica al gobierno porque se dedica a la cuestiòn judicial pienso que lo dicen para meter cizaña o porque no entienden nada. La experiencia enseña que ningún gobierno nacional, popular y democratico puede tener éxito si el Poder Judicial esta subordinado a los intereses de los grupos concentrados de la economía o a los geopolíticos de la Embajada. Tampoco lo puede alcanzar si no gana la batalla comunicacional y cultural. El éxito de una política económica productiva y distributiva está atada a estos requisitos. Es imprescindible tener una mirada integral, mejor dicho, estratégica. La misma que tuvo Cristina cuando llevó al pueblo argentino al triunfo hace un año atrás con el Frente de Todos. Ese triunfo no sólo se forjó con un acto aislado de desprendimiento. Fué una mirada estratégica que nos impulsó a la resistencia al modelo neoliberal desde el inicio de la gestión macrista y completó con la decisión de competir con su propia candidatura en el 2017 desde Unidad Ciudadana. Un paso que permitió reunir la masa critica suficiente como para provocar en el 2019 la unidad del peronismo condición escencial para unir todo el campo popular. La historia enseña.

" Hermano " de Mariano Macri

LÍNEA DE TIEMPO 1959: Nace Mauricio 1959: Franco construye el puerto de Mar del Plata con Demaco 1966: Nace Mariano 1979-1995: Manliba maneja la recolección de basura de la Ciudad de Buenos Aires 1979-1985: Desarrollo inmobiliario Lincoln West en Nueva York 1982: Estatización de la deuda de Socma y Sevel 1983: Mauricio funda Mirgor con Caputo 1985: Infarto de Franco 1991: Secuestro de Mauricio 1992-1993: Mauricio vicepresidente de Sevel Argentina 1992: Sevel sale a bolsa y vende acciones a precios inflados 1993 (fines)-1995: Mauricio presidente de Sevel 1994: Inversión en el Banco Extrader 1995-2007: Mauricio presidente de Boca Juniors 1997-2003: Concesión del Correo Argentino 2001: Franco y Mauricio procesados por contrabando (sobre hechos ocurridos en 1994) 2001: Mariano se instala en Brasil para dirigir la expansión del grupo en ese país 2002: Pesificación asimétrica de la deuda de Socma y Sideco 2003: Mauricio pierde la elección a jefe de gobierno 2005-2007: Mauricio diputado 2006: Concesión del Belgrano Cargas 2007-2011: Mauricio jefe de gobierno 2007: Franco vende Iecsa a Calcaterra 2010: Franco cede Socma a sus hijos 2011-2015: Mauricio reelecto jefe de gobierno 2013: Mariano impugna la venta de Socma 2015-2019: Mauricio presidente de la nación 2019: Muere Franco Macri 2019: Mariano denuncia el vaciamiento de Socma 2020: Mauricio presidente de la Fundación FIFA “HERMANO” Prólogo Domingo de marzo soleado y fresco en el coqueto barrio de La Horqueta, en la unión entre los dos ramales de la Panamericana, a la altura de Beccar y San Isidro. La cita es en el Seven Eleven, un discreto bar-restorán con fachada de ladrillo y galería con mesitas a un costado, detrás de un gran kiosco de revistas, en un centro comercial abierto y arbolado sobre la avenida Blanco Encalada. A la hora convenida, él ya me está esperando. Me llama con el brazo desde una mesa al aire libre, la más alejada de la vereda. Recuerdo el silencio. Faltan siete horas para que Alberto Fernández anuncie la esperada cuarentena, que entrará en vigor al día siguiente. La Horqueta parece un pueblo fantasma, pero el Seven Eleven de Beccar, milagrosamente, sigue abierto. Adentro no hay clientes. Afuera, el único es Mariano Macri. Camisa celeste, pantalón kaki, ojos verdes, nariz importante, barba, sienes templadas, boca de jóker: la viva imagen de su papá. Erguido en la silla, hombros abiertos, espalda derecha, saluda afectuoso: “¿Cómo va, querido?”, con su voz grave y nasal. Me recibe con el codo, sin beso en la mejilla. “Se está cuidando. Tiene tres chicos jóvenes”, pienso. Una hora antes me había llamado desde su casa en un country de Pacheco y me dijo que teníamos que hablar. Nos encontramos a mitad de camino. Desde la última vez que nos vimos hace dos semanas, el mundo se dio vuelta por culpa de la pandemia. La recomendación es no salir de nuestras casas. “Ayer estuve con Mauricio”, me dice, y entiendo. Hace dos meses que nos venimos reuniendo una o dos veces por semana para completar una larga entrevista que daría forma a este libro testimonial sobre su pelea con el expresidente. Y justo dos días antes de la cuarentena, por iniciativa de Mauricio, se reunieron. Se acerca una moza y le pido un tostado y un café con leche. Él dice: “Ya estoy bien”, le sonríe atento y no pide nada. Parece contento de verme. Prendo el grabador del celular, lo dejo sobre la mesa vacía y le apunto con el micrófono. Él lo endereza apenas y se lo acerca un poco más, como si quisiera asegurarse de que una ráfaga de viento no se lleve lo que está a punto de decir. Empieza a hablar y yo lo interrumpo pidiendo detalles. Retoma y lo vuelvo a interrumpir. Quiero clima, quiero diálogo, quiero horarios, direcciones, quiero todo. Vamos y venimos. Mariano cuenta, yo lo interrumpo, Mariano vuelve a empezar. Hasta que sucede algo que me deja mudo. Mariano empieza a hablarle a Mauricio. Lentamente, en un ligero crescendo, con la voz firme, con enojo apenas contenido. Mauricio, ¿vos me estás jodiendo? No te importó la salud del viejo, la angustia que el viejo vivió. ¿Te das cuenta, Mauricio? Tampoco te importó la enfermedad de mi hija. Tuve que acudir a mi primo Ángelo a pedirle plata porque el médico oncólogo del Fundaleu que me traía la droga de afuera me cobraba una fortuna y ustedes me dieron vuelta la cara, me habían cortado el grifo, me habían dejado totalmente seco. No logré siquiera que reaccionaran frente al episodio de cáncer de mi hija y tuve que recurrir a mi primo, que fue el que me ayudó. ¿Te das cuenta? Vos te fuiste en todo este proyecto tuyo de poder cuando para mí el proyecto era velar por el crecimiento de la gente y evitar que la empresa se fagocitara a la familia. Vos y yo somos de dos galaxias distintas. Parece poseído, enajenado, la mirada fija en el celular como si le hablara a un fantasma que no lo deja en paz. Un recitado cadencioso y gutural, haciendo caer palabras como piedras, pausando para que aturdan. Cuando apago el grabador cuarenta minutos después lo veo respirar aliviado, liviano. Entonces entiendo. Haberle dicho a su hermano en la cara la tarde anterior lo que pensaba de él no le sirvió de mucho. Es como si le hubiese hablado a una sábana. Para conjurar su fantasma, debe repetirlo delante de un periodista, palabra por palabra, y hacer que todo el mundo se entere. No importa que ese mundo, ese día, se esté cayendo a pedazos. * * * Este libro cuenta, a partir de un relato autobiográfico de Mariano Macri, cómo se fue generando un abismo entre él y Mauricio por profundas diferencias de visiones, principios y posturas éticas. Después de décadas de compartir, o más bien de competir, con Mauricio por la herencia y el legado de su padre, Mariano, el quinto hijo de Franco, habla por primera vez y revela el lado oscuro de su hermano mayor, con un nivel de precisión y detalle que ni los peores enemigos del expresidente llegaron a imaginar. Entre otras historias jamás contadas, Mariano habla del millonario préstamo de un banco brasileño que jaquea al grupo Macri, y el fallido plan para evitar pagarlo a través de una venta simulada de la empresa insigne del grupo, Sideco, a un banco austríaco que, a su vez, escondería el dinero en fundaciones creadas con ese propósito en el paraíso fiscal de Luxemburgo. También, con el mismo propósito de esconder sus activos, cuenta Mariano, el holding familiar Socma se habría ido vaciando en los últimos años mediante un esquema de autopréstamos a empresas del grupo. Además, para sortear la apariencia de conflictos de interés, desde que Mauricio ingresó en la función pública el grupo fue tercerizando algunos de sus negocios en testaferros y socios ocultos, por ejemplo, en el caso de los Parques Eólicos y Autopistas del Sol o McAir-Avianca, maniobras sobre las que Mariano aporta información que confirmaría lo revelado por el periodismo y avanza más allá de lo conocido hasta ahora. Cuenta Mariano que su hermano mayor habría amasado una fortuna haciendo negocios desde las empresas de su padre, la presidencia de Boca, la jefatura del gobierno porteño y la presidencia de la nación. Brinda detalles exclusivos y hasta ahora desconocidos de la sociedad con OCA y el gremio de camioneros, conducido por Hugo Moyano, para explotar el Correo Argentino después de su expropiación por parte del gobierno de Néstor Kirchner, a través de una triangulación negociada con el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno. Más aún, Mariano explica de qué modo los fondos negros originados en esta maniobra pudieron terminar en cuentas offshore a nombre suyo y de su otro hermano, Gianfranco —a quien describe como el principal testaferro de Mauricio, junto con Nicky Caputo y el fallecido Jorge Blanco Villegas—, en un banco de Bélgica. Durante la cobertura de los Paradise Papers se había conocido la existencia de esos fondos, pero hasta ahora nada se había dicho acerca de su origen. Mariano también cuenta por qué sospecha, o más bien está convencido, que Macri estafó a su padre y al grupo con la venta inflada de acciones de Sevel, la venta del proyecto Lincoln West a Donald Trump y una inversión descontrolada y no autorizada en el Banco Extrader. Según Mariano, por frenar en la justicia la presunta venta simulada al banco austríaco —que él no duda en describir como un fraude—, Mauricio le espetó en la cara que ya no recibiría el ingreso que regularmente percibía como dueño del 20 por ciento del paquete accionario del grupo, aunque el entonces jefe de gobierno porteño no mantenía ningún vínculo formal con el holding. El testimonio de Mariano Macri es mucho más que una denuncia. Es la historia íntima de una empresa de familia, o de una familia que funciona como empresa. Es el retrato de un hombre obsesionado con el dinero y el poder, que siguió digitando y manejando los destinos de un grupo empresarial desde el sillón de Rivadavia, en completa contradicción con su promesa de colocar su patrimonio en un fondo ciego y olvidarse de él mientras ejercía la máxima magistratura. Un presidente que no tuvo empacho en involucrar a sus propios hijos en sus manejos dentro del grupo exponiéndolos al accionar de la justicia al legarles sus acciones y luego ordenarles que votasen a favor de la venta simulada al banco austríaco. En estas páginas, encontrarán que el menor de los varones Macri habla de los grandes negocios de su padre, de su hermano y de él mismo con una crudeza inusual entre empresarios de primer nivel. Detalla, sobre todo, dos de las historias menos conocidas del grupo: el desembarco en Brasil primero y, luego, en China. En ambos casos, Mariano tuvo un rol protagónico mientras Mauricio, al amparo de la política, movió sus piezas para desactivar y vaciar de poder a su padre, a quien había transformado en su enemigo íntimo. Para explicar la dinámica familiar que viene desde su niñez, Mariano revela detalles desconocidos de sus padres, Franco y Alicia; sus hermanos Mauricio, Gianfranco, Sandra, Alejandra y Florencia; su tío Jorge y sus sobrinos Agustina, Jimena, Caíco y Antonia, los hijos del expresidente. Detalla reuniones que terminaron en insultos y amenazas en la residencia de Franco de la calle Eduardo Costa 3030, Palermo Chico, un gran bloque blanco de tres pisos rodeado de árboles con enormes ventanas y garaje para cuatro autos en la zona más exclusiva de Buenos Aires. Mariano cuenta también cómo fueron sus reuniones cara a cara con Mauricio en las que terminó de entender el abismo que los separaba, y anécdotas familiares como la de Nuria Quintela, la mujer de Franco, contándole a Franco que Isabel Menditeguy, entonces mujer de Mauricio, había bajado información de la laptop de Mauricio sobre los pases de jugadores de Boca para negociar un acuerdo de divorcio de ocho millones de dólares, entre otras historias del clan que sirven para entender el origen del conflicto y cómo se llegó a la ruptura. Mariano dice que rompe el silencio por tres razones. Primero, por su salud mental. Lleva trece años de enfrentamientos con Mauricio en reclamo de que le pague un precio justo por su parte del paquete accionario y lo deje seguir su vida personal y empresarial de manera independiente. En su relato, describe cómo durante todos estos años el mayor lo ha sometido a toda clase de humillaciones, ninguneos y falsas promesas. Dice que necesita sacarse el peso de encima acompañando sus acciones en la justicia con un testimonio para que sus hijos, sobrinos y descendientes conozcan la verdad, o por lo menos conozcan la contracara del falso relato de Mauricio, donde él se vende como un santo al servicio del país, que poco y nada tiene que ver con el grupo económico que en realidad maneja con mano de hierro, aprovechándose de su íntima relación con la primera línea del management, que le responde de manera incondicional. Segundo, para romper el mito de que su padre, el legendario empresario Franco Macri, era un mafioso menemista que vivió toda su vida de aprietes y negociados con el Estado. Mariano está convencido de que esta es una historia inventada por Mauricio y por quienes lo asesoran en marketing político, en particular, para congraciarse con Lilita Carrió y generar una narrativa que lo hiciera más digerible para la lideresa de la Coalición Cívica. A Mariano le duele y le enoja que Mauricio le eche todas las culpas a quien él considera un gran hombre, alguien que se jugó la vida por el desarrollo de Argentina y América Latina generando empleo y crecimiento con transparencia y visión estratégica, asumiendo grandes riesgos. Un hombre a quien Mariano describe como duro, austero, de “hacer” en vez de “ser”. Mientras Mauricio, para su hermano menor, es todo lo contrario a su padre: un ser opaco, egoísta, avaro y falso. Tercero, Mariano siente que el mismo abuso y maltrato que él recibió de Mauricio a nivel familiar el pueblo argentino lo sufrió a nivel político. La misma desilusión, la misma estafa. Para Mariano, Mauricio es un ídolo con pies de barro. Y él, que lo conoce mejor que nadie, siente la obligación ética, el deber social y el imperativo moral de desenmascararlo. * * * Conocí a Mariano hace más de treinta años. Antes de entrevistarlo para este libro, lo había visto unas pocas veces a lo largo de ese tiempo. No éramos amigos, pero existía un vínculo de confianza porque es amigo de mi hermano Matías. Se conocieron en Washington cuando ambos estudiaban allá, y yo lo conocí en esa ciudad durante el casamiento de Matías a fines de la década del 80. En ese entonces yo vivía en Los Ángeles y trabajaba en el diario Los Angeles Times. Cuando me mudé a Washington algunos años después para sumarme a The Washington Post, Mariano y Matías ya se habían ido a la Argentina, pero heredé algunos de sus amigos. Al poco tiempo, Matías se separó, se volvió a casar y se fue a vivir a Chile. Pero se siguió viendo con Mariano: todos los años venía a pasar las fiestas a Buenos Aires y siempre o casi siempre se encontraba con él. Alguna vez lo llevó a casa de mamá y Mariano también conoció, en alguna ocasión, a mis hermanos María e Ignacio. También visitó a Matías en Chile varias veces. Yo me lo crucé en un par de ocasiones. Le tenía cariño por saberlo un buen amigo de mi hermano, pero el mundo Macri de séquitos y obsecuentes me causaba cierto rechazo y siempre mantuve mi distancia. En la secundaria había sido compañero de Gianfranco, el hermano de Mariano y Mauricio, y no nos habíamos llevado bien: en cuarto y quinto año él llegaba al colegio San Martín de Tours montado en una moto Kawasaki 1000 y, antes de bajarse, la aceleraba durante minutos interminables haciendo un ruido infernal, a propósito, hasta que todo el barrio se percatara de su presencia. A Mauricio nunca lo conocí. Volví a saber de Mariano a fines de 2019, cuando un amigo de Washington me incorporó a su grupo de chat. Yo venía de publicar en mi portal Medioextremo.com un artículo sobre el derrocamiento de Evo Morales en Bolivia, en el que argumentaba que no había caído por un golpe militar, sino por una insurrección popular. Alguien del grupo me felicitó y yo, sin pensarlo, contesté: “Gracias. Ya me mandaron varias fotos de Videla y Hitler. Extraño un poco cuando me puteaba la derecha por destapar los chanchullos de Macri y Cía. con los Panamá Papers. Eran más finos: solo me decían ‘choriplanero K’”. Recuerdo que, unos segundos después de mandar el mensaje, me invadió una sensación de malestar. ¿Y si Mariano estaba en el grupo? Me fijé y, efectivamente, Mariano estaba en el grupo. No solo eso, estaba escribiendo. Contestó: “Hola, Santi, ¿cómo andás, tanto tiempo? Los chanchullos que en el ejercicio de su profesión encuentres del señor presidente serán una cuestión entre él y vos o la sociedad argentina a la que te interesa que rinda cuentas. En nada me atañen a mí y nada tengo que aportar en su defensa. Distinto es si hicieran referencia a mi viejo, alguien que dejó todo en la cancha desde su pura esencia de hacedor. Bacione, caro”. Enseguida llamé a Matías para pedirle perdón. El grupo era más de él que mío y Mariano era su amigo. “No te preocupes, Mariano odia a Mauricio”, me contestó. Pero sí, me preocupé, al punto que colgué y me bajé del grupo. Matías y un par más me escribieron para que volviera, pero me parecía injusto con Mariano: había pocas personas con las cuales se podía sentir como uno más, con su bajo perfil, y muchas estaban en ese grupo de chat. Yo, además de no ser su amigo, era periodista. Pensé que mi permanencia lo iba a poner incómodo. Le pedí a Matías que se lo explicara y me borré. Al mes siguiente, en la semana entre Navidad y Año Nuevo, me llamó Matías desde la casa de mamá: “Hola, Santi, tengo noticias”, fue lo primero que me dijo. Mariano quería hablar conmigo. Mariano quería contarme todo. Matías estaba feliz y yo apenas podía contener mi emoción. Faltaba mucho todavía para este libro, pero la semilla había sido plantada. Nos reunimos con Mariano, me empezó a contar y no tardamos en ponernos de acuerdo. Fueron dos reuniones —la primera en un Café Martínez, la segunda en mi departamento de San Telmo— de unas tres horas cada una. Quedamos en que yo le iba a preguntar lo que quisiera e iba a ser dueño del material, y que nuestra relación iba a ser de entrevistador y entrevistado. Quedamos, también, en que no haría nada si no me interesaba lo que decía o si sentía que no decía la verdad, pero, si avanzábamos pasado cierto punto, si revelaba información comprometedora, tenía que publicarla sí o sí, porque si no yo podía quedar expuesto como un extorsionador que había negociado su silencio. En ese aspecto Mariano fue muy generoso, ya que me invitó a apurar el proyecto para que, en caso de que llegara a un acuerdo económico con su hermano y ese acuerdo incluyera una cláusula de confidencialidad hacia adelante, no pudiera anular ni silenciar información que ya no estaba en sus manos, sino en las mías. Después de esas dos reuniones iniciales, empezamos a grabar. Más de diecisiete horas en nueve encuentros en mi departamento, en la casa de mi compañera Valeria Canale en Villa Urquiza, y en lugares públicos de la capital y la provincia de Buenos Aires. Cuando le pregunté por qué me había elegido, me dijo: “Porque te conozco y conozco a tu familia”. Matías me dijo que a él le parece que a Mariano le debe haber gustado cómo me había manejado con él al borrarme del chat después de mi furcio. Lo que sigue es lo que Mariano quiso contar y lo que yo quise preguntarle después de haber escrito un libro sobre los Panamá Papers junto con Tomás Lukin, ArgenPapers, que tiene a Mauricio Macri como gran protagonista, y durante y después de leer gran parte de lo que se ha escrito acerca de los Macri, sobre todo la biografía El Pibe, de Gabriela Cerruti. También, Macri, de Laura Di Marco; los libros de Franco Macri; los artículos del portal Nuestras Voces, que dirige Cerruti, y su Big Macri; La Dinastía, de Ana Alé; Radiografía de la corrupción Pro, de Ignacio Damiani y Julián Maradeo, y Macristocracia, de Fernando Cibeira. También entrevisté a fuentes del sector político, financiero, postal y deportivo, para sumar datos que ayudasen a entender y completasen la descripción que hace el hermano del expresidente. Esa información aclaratoria y suplementaria precede cada capítulo en letra itálica. Con las palabras directas de Mariano, con su ironía, con su sensibilidad, con sus sincericidios de niño bien, este, más que un testimonio, es el reclamo de la Argentina avasallada y saqueada por Mauricio Macri.