Por Gabriel O. Turone. Tras la sangrienta “Conquista del Desierto” fue tal el escándalo por el vergonzoso reparto de tierras en favor de un grupo reducido de especuladores, que hasta los militares protestaron por el atropello.
Manuel Prado, que participó en la campaña con el grado de comandante incorporado a la columna de Villegas, escribió: “los soldados habían conquistado veinte mil leguas de territorio. Y más tarde, cuando esa inmensa riqueza hubo pasado a manos del especulador que la adquirió, sin mayor esfuerzo ni trabajo, muchos de ellos no hallaron rincón mezquino en que exhalar el último aliento de una vida de heroísmo, de abnegación y de verdadero patriotismo.
Al verse después, en muchos casos, despilfarrada la tierra pública, marchanteada en concesiones fabulosas de treinta y más leguas, al ver la garra de favoritos audaces clavadas hasta las entrañas del país, y al ver cómo la codicia les dilataba las fauces, y les provocaba babeos innobles de lujurioso apetito, daban ganas de maldecir la gloriosa conquista, lamentando que todo aquel desierto no se hallase aún en manos de Reuque o Sayhueque. Pero así es el mundo, los tontos amasan la torta y los vivos se la comen”. En la imagen, mujer Aónikenk pintada magistralmente por el artista Diego Greco Moreyra.
Propietarios beneficiados con la conquista del desierto
En el trabajo titulado ¿Quién se quedó con el desierto? (1979), Silvia Cristina Mallo da un pormenorizado detalle de las familias y particulares que más se han beneficiado al término de la Campaña al Desierto emprendida por el Ministro de Guerra, teniente general Julio Argentino Roca (1878-1885). Vamos a ver el nombre de un ex presidente de la Nación (Victorino de la Plaza), de un hermano de Roca (Rudecindo Roca), del padre del aviador Jorge Newbery (Rafael Newbery), de un acérrimo unitario (Salvador del Carril) y el padre del ex presidente radical Marcelo T. de Alvear (Torcuato de Alvear), por nombrar algunos. La mayoría, casi de modo excluyente, se distinguía por ser amigo del general Roca.
Veremos en números y cifras, la culminación de una empresa que terminó robusteciendo las riquezas terrenales de unas pocas familias oligárquicas y de raigambre militar, varios de cuyos integrantes han promovido una política agropecuaria liberal y de espaldas a los intereses nacionales, tal los dictámenes de la división internacional del trabajo regido desde su epicentro inglés.
No se pone aquí en duda la acción llevada a cabo contra las tribus maloneras que atormentaban los mojones fronterizos y sus economías, sino, más bien, la terminación que tuvo la misma. El elemento criollo, en esta etapa de la vida argentina, fue empleado para beneficiar a los que a continuación enlistamos, pues, luego de transcurridos los hechos de sangre y fuego, en los que puso lo mejor de sí, el gauchaje mal pago vuelve a su morada y se halla con que nada le había quedado ya.
Jorge Oscar Sulé, citando al Comandante Prado, va a indicar este cuadro paupérrimo vivido por los paisanos de los fortines y comandancias: “Cuando nos manden a la basura por inútiles, iremos todos ladrando de pobres, sin pan para los cachorros mientras ellos (los proveedores aventureros) serán ricos y panzones, cebados con sangre de milicos, dueños sin que les cueste un medio, de todas estas tierras que dejamos jalonadas con huesos de nuestras osamentas”. Vicente Quesada recordará una frase de Julio Argentino Roca a poco de andar su primera presidencia: “El capital inglés es el mito del progreso”, y vaya si se lo ha llamado a los proveedores de Albión para sacar los provechos ganados a través del pobre gaucho de nuestros fortines.
Indudable fue –y queda demostrado-, que la incorporación de tanta tierra se llevó a cabo en un proceso harto desigual. Prado anota en La Guerra al Malón, que gauchos y milicada “Habían conquistado veinte mil leguas[1] de territorio y más tarde, cuando esa inmensa riqueza hubo pasado a manos del especulador que la adquirió sin mayor esfuerzo ni trabajo, muchos de ellos no hallaron –siquiera en la estercolera del hospital- rincón mezquino en que exhalar el último aliento de una vida de heroísmo, de abnegación y de verdadero patriotismo”. Aquí transcurre buena parte del drama del Martín Fierro de José Hernández. Aquí comienza a gestarse el matrerismo y la domesticación de nuestro ser nacional por excelencia, y de no ser por el manifiesto de la obra martinfierrista, pocos sectores de la vida nacional acusaban esta penosa realidad.
Algunos periódicos argentinos de entonces sí se hicieron eco de la situación, por lo que seguían “reclamando por la desenfrenada fiebre de tierras y por la especulación que ello entrañaba, fraude y más fraude”, anota la revisionista Cristina Minutolo de Orsi, para quien, no obstante, hay que saber diferenciar la buena intención de Roca al momento de asumir como presidente en 1880, en tanto que el teniente general, mal o bien, tiene por eje principal “la grandeza de la nación”. A su vez, la premisa se sostiene por el intelecto y la creación de sus hombres ministeriales y por “la fiebre creadora que a todos (ellos) animó”
Antes de pasar al infame listado de los que se enriquecieron tras la empresa roquista, Sulé agrega que “lejos de asegurar tierra a sus protagonistas criollos y gauchos estableciendo una distribución justa y adecuada de la misma, pasará a manos de agiotistas, acaparadores, viejos y nuevos latifundistas que acrecentarán su poderío político y económico y les asegurarán el connubio de intereses externos”. Punto entonces:
PROPIETARIOS DE MÁS DE 30.000 HAS.
Martínez, Carlos 250.000 hectáreas
Unzué, Saturnino 250.000
Ugarte, Marcelino 177.500
Penco, Juan 145.000
Poviña, Luis 135.000
Del Carril, Salvador 130.000
Drysdale, Tomás 122.500
Cambaceres, Antonino 120.000
Armstrong de Elortondo 102.500
Bares, Juan 102.500
Fontán, Felipe 102.500
Mattaldi, Eugenio 102.500
Alvear, Diego de 97.500
Alvear, Torcuato 97.500
Drysdale, José 95.000
Pradere, Francisco 95.000
Drysdale, Juan 90.000
Casbas, Juan 87.500
Tornquist, Ernesto 82.550
Naveyra, Manuel 80.000
Piñeyro, Francisco 80.000
De la Torre, Ambrosio 80.000
Alston, Juan 75.000
Castex, Eduardo 67.500
Mezquita, Marcelino 67.500
Leloir, Alejandro 62.500
Belastegui, Melchor 60.000
Berraondo, Martín 60.000
Cañas, Juan 60.000
Duggan, Tomás 60.000
Humphreys, Federico 60.000
López, Ramón 55.000
Nazarre, Pedro 55.000
Read, Jorge 55.000
Bemberg, Otto 50.000
Casbas, Miguel 50.000
Parera, Faustino 50.000
Quintana, Bruno 50.000
Real, Jacinto 50.000
Corbett, Jorge 47.500
Pico, Pedro 47.500
De la Plaza, Victorino 47.500
Serantes, Teodoro 47.500
Greene, Juan B. 45.000
Ham, Santiago 42.500
Roca, Rudecindo 42.500
Costa Argibel, Andrés 40.000
López, Cecilio 40.000
Molina, Agustín 40.000
Newbery, Rodolfo 40.000
Paats, Guillermo 40.000
Quintans, Francisco 40.000
Scaravelli, Aníbal 40.000
Bourde, Alfonso 40.000
Bourde, Juan 40.000
González Cháves, A. 37.500
Ricketts, Jacobo 37.500
Bustos, José 35.000
Fernández, Alberto 35.000
Zaldarriaga 35.000
Bianchi, Sebastián 32.500
Durañona, Mateo 32.500
FAMILIAS CON MÁS DE 30.000 HAS.
Shaw, Juan é hijos 147.500 hectáreas
Chas, Tomás y Joaquín 60.000
Devoto, Antonio y Bartolomé 60.000
Guerrero y señora 55.000
Pradere Hnos. 52.500
Quintana Hnos. 40.000
COPROPIETARIOS CON MÁS DE 30.000 HAS.
Cassey E. y Moss, J. 270.000 hectáreas
Belloq y Larramendi 60.000
Grigg y E. Mullhall 55.000
Paso, Demaría y Rosa 55.000
Lartigue y Pla 47.500
Herrera y Balcarce 40.000
Fernández y Poblet 35.000
COMPAÑÍAS
Luro, Santiago y Cía. 100.000 hectáreas
Mallman y Cía. 65.000
Bibliografía:
– Mallo, Silvia Cristina. “¿Quién se quedó con el Desierto?”, Revista “Todo es Historia”, Mayo 1979, Nº 144, Año XII.
– Sulé, Jorge Oscar. “Los Heterodoxos del ‘80”, Instituto de Investigaciones Históricas “Juan Manuel de Rosas” de General San Martín, Villa Maipú, Prov. de Buenos Aires, 2008.
– Triana, Alberto J. (Padre Aníbal Röttjer). “Historia de los Hermanos Tres Puntos”, Segunda Edición, Buenos Aires, 1958.
Fuente: http://www.contrainfo.com/25334/quien-se-quedo-con-el-desierto-las-familias-bien-de-la-argentina/
Proletarios Unidos, vieja consigna del padre del Socialismo Ciéntifico Carlos Marx, es un espacio que intentará reflejar, acercar y unir a todos aquéllos que se sientan parte de la clase trabajadora sin distinciones de partidos o ideologías. Así y con respeto, la idea es volcar temas, consignas, debates , opiniones, etc, para fomentar, acrecentar, valorar y concientizar el papel, el rol y los derechos de la clase trabajadora. Como manda la historia nacemos un 1 de mayo.
miércoles, 30 de agosto de 2017
¿Quién se quedó con el desierto? Las familias “bien” de la Argentina
Por Gabriel O. Turone. Tras la sangrienta “Conquista del Desierto” fue tal el escándalo por el vergonzoso reparto de tierras en favor de un grupo reducido de especuladores, que hasta los militares protestaron por el atropello.
Manuel Prado, que participó en la campaña con el grado de comandante incorporado a la columna de Villegas, escribió: “los soldados habían conquistado veinte mil leguas de territorio. Y más tarde, cuando esa inmensa riqueza hubo pasado a manos del especulador que la adquirió, sin mayor esfuerzo ni trabajo, muchos de ellos no hallaron rincón mezquino en que exhalar el último aliento de una vida de heroísmo, de abnegación y de verdadero patriotismo.
Al verse después, en muchos casos, despilfarrada la tierra pública, marchanteada en concesiones fabulosas de treinta y más leguas, al ver la garra de favoritos audaces clavadas hasta las entrañas del país, y al ver cómo la codicia les dilataba las fauces, y les provocaba babeos innobles de lujurioso apetito, daban ganas de maldecir la gloriosa conquista, lamentando que todo aquel desierto no se hallase aún en manos de Reuque o Sayhueque. Pero así es el mundo, los tontos amasan la torta y los vivos se la comen”. En la imagen, mujer Aónikenk pintada magistralmente por el artista Diego Greco Moreyra.
Propietarios beneficiados con la conquista del desierto
En el trabajo titulado ¿Quién se quedó con el desierto? (1979), Silvia Cristina Mallo da un pormenorizado detalle de las familias y particulares que más se han beneficiado al término de la Campaña al Desierto emprendida por el Ministro de Guerra, teniente general Julio Argentino Roca (1878-1885). Vamos a ver el nombre de un ex presidente de la Nación (Victorino de la Plaza), de un hermano de Roca (Rudecindo Roca), del padre del aviador Jorge Newbery (Rafael Newbery), de un acérrimo unitario (Salvador del Carril) y el padre del ex presidente radical Marcelo T. de Alvear (Torcuato de Alvear), por nombrar algunos. La mayoría, casi de modo excluyente, se distinguía por ser amigo del general Roca.
Veremos en números y cifras, la culminación de una empresa que terminó robusteciendo las riquezas terrenales de unas pocas familias oligárquicas y de raigambre militar, varios de cuyos integrantes han promovido una política agropecuaria liberal y de espaldas a los intereses nacionales, tal los dictámenes de la división internacional del trabajo regido desde su epicentro inglés.
No se pone aquí en duda la acción llevada a cabo contra las tribus maloneras que atormentaban los mojones fronterizos y sus economías, sino, más bien, la terminación que tuvo la misma. El elemento criollo, en esta etapa de la vida argentina, fue empleado para beneficiar a los que a continuación enlistamos, pues, luego de transcurridos los hechos de sangre y fuego, en los que puso lo mejor de sí, el gauchaje mal pago vuelve a su morada y se halla con que nada le había quedado ya.
Jorge Oscar Sulé, citando al Comandante Prado, va a indicar este cuadro paupérrimo vivido por los paisanos de los fortines y comandancias: “Cuando nos manden a la basura por inútiles, iremos todos ladrando de pobres, sin pan para los cachorros mientras ellos (los proveedores aventureros) serán ricos y panzones, cebados con sangre de milicos, dueños sin que les cueste un medio, de todas estas tierras que dejamos jalonadas con huesos de nuestras osamentas”. Vicente Quesada recordará una frase de Julio Argentino Roca a poco de andar su primera presidencia: “El capital inglés es el mito del progreso”, y vaya si se lo ha llamado a los proveedores de Albión para sacar los provechos ganados a través del pobre gaucho de nuestros fortines.
Indudable fue –y queda demostrado-, que la incorporación de tanta tierra se llevó a cabo en un proceso harto desigual. Prado anota en La Guerra al Malón, que gauchos y milicada “Habían conquistado veinte mil leguas[1] de territorio y más tarde, cuando esa inmensa riqueza hubo pasado a manos del especulador que la adquirió sin mayor esfuerzo ni trabajo, muchos de ellos no hallaron –siquiera en la estercolera del hospital- rincón mezquino en que exhalar el último aliento de una vida de heroísmo, de abnegación y de verdadero patriotismo”. Aquí transcurre buena parte del drama del Martín Fierro de José Hernández. Aquí comienza a gestarse el matrerismo y la domesticación de nuestro ser nacional por excelencia, y de no ser por el manifiesto de la obra martinfierrista, pocos sectores de la vida nacional acusaban esta penosa realidad.
Algunos periódicos argentinos de entonces sí se hicieron eco de la situación, por lo que seguían “reclamando por la desenfrenada fiebre de tierras y por la especulación que ello entrañaba, fraude y más fraude”, anota la revisionista Cristina Minutolo de Orsi, para quien, no obstante, hay que saber diferenciar la buena intención de Roca al momento de asumir como presidente en 1880, en tanto que el teniente general, mal o bien, tiene por eje principal “la grandeza de la nación”. A su vez, la premisa se sostiene por el intelecto y la creación de sus hombres ministeriales y por “la fiebre creadora que a todos (ellos) animó”
Antes de pasar al infame listado de los que se enriquecieron tras la empresa roquista, Sulé agrega que “lejos de asegurar tierra a sus protagonistas criollos y gauchos estableciendo una distribución justa y adecuada de la misma, pasará a manos de agiotistas, acaparadores, viejos y nuevos latifundistas que acrecentarán su poderío político y económico y les asegurarán el connubio de intereses externos”. Punto entonces:
PROPIETARIOS DE MÁS DE 30.000 HAS.
Martínez, Carlos 250.000 hectáreas
Unzué, Saturnino 250.000
Ugarte, Marcelino 177.500
Penco, Juan 145.000
Poviña, Luis 135.000
Del Carril, Salvador 130.000
Drysdale, Tomás 122.500
Cambaceres, Antonino 120.000
Armstrong de Elortondo 102.500
Bares, Juan 102.500
Fontán, Felipe 102.500
Mattaldi, Eugenio 102.500
Alvear, Diego de 97.500
Alvear, Torcuato 97.500
Drysdale, José 95.000
Pradere, Francisco 95.000
Drysdale, Juan 90.000
Casbas, Juan 87.500
Tornquist, Ernesto 82.550
Naveyra, Manuel 80.000
Piñeyro, Francisco 80.000
De la Torre, Ambrosio 80.000
Alston, Juan 75.000
Castex, Eduardo 67.500
Mezquita, Marcelino 67.500
Leloir, Alejandro 62.500
Belastegui, Melchor 60.000
Berraondo, Martín 60.000
Cañas, Juan 60.000
Duggan, Tomás 60.000
Humphreys, Federico 60.000
López, Ramón 55.000
Nazarre, Pedro 55.000
Read, Jorge 55.000
Bemberg, Otto 50.000
Casbas, Miguel 50.000
Parera, Faustino 50.000
Quintana, Bruno 50.000
Real, Jacinto 50.000
Corbett, Jorge 47.500
Pico, Pedro 47.500
De la Plaza, Victorino 47.500
Serantes, Teodoro 47.500
Greene, Juan B. 45.000
Ham, Santiago 42.500
Roca, Rudecindo 42.500
Costa Argibel, Andrés 40.000
López, Cecilio 40.000
Molina, Agustín 40.000
Newbery, Rodolfo 40.000
Paats, Guillermo 40.000
Quintans, Francisco 40.000
Scaravelli, Aníbal 40.000
Bourde, Alfonso 40.000
Bourde, Juan 40.000
González Cháves, A. 37.500
Ricketts, Jacobo 37.500
Bustos, José 35.000
Fernández, Alberto 35.000
Zaldarriaga 35.000
Bianchi, Sebastián 32.500
Durañona, Mateo 32.500
FAMILIAS CON MÁS DE 30.000 HAS.
Shaw, Juan é hijos 147.500 hectáreas
Chas, Tomás y Joaquín 60.000
Devoto, Antonio y Bartolomé 60.000
Guerrero y señora 55.000
Pradere Hnos. 52.500
Quintana Hnos. 40.000
COPROPIETARIOS CON MÁS DE 30.000 HAS.
Cassey E. y Moss, J. 270.000 hectáreas
Belloq y Larramendi 60.000
Grigg y E. Mullhall 55.000
Paso, Demaría y Rosa 55.000
Lartigue y Pla 47.500
Herrera y Balcarce 40.000
Fernández y Poblet 35.000
COMPAÑÍAS
Luro, Santiago y Cía. 100.000 hectáreas
Mallman y Cía. 65.000
Bibliografía:
– Mallo, Silvia Cristina. “¿Quién se quedó con el Desierto?”, Revista “Todo es Historia”, Mayo 1979, Nº 144, Año XII.
– Sulé, Jorge Oscar. “Los Heterodoxos del ‘80”, Instituto de Investigaciones Históricas “Juan Manuel de Rosas” de General San Martín, Villa Maipú, Prov. de Buenos Aires, 2008.
– Triana, Alberto J. (Padre Aníbal Röttjer). “Historia de los Hermanos Tres Puntos”, Segunda Edición, Buenos Aires, 1958.
Fuente: http://www.contrainfo.com/25334/quien-se-quedo-con-el-desierto-las-familias-bien-de-la-argentina/
martes, 29 de agosto de 2017
La historia del imperio Benetton, el dueño de la Patagonia

La Patagonia es la región más extensa del país y también es la que mayor concentración de tierras tiene en pocas manos. Formada por enormes campos planos y bellos paisajes trasandinos fue repartida sin ningún tipo de control entre excéntricos millonarios extranjeros y corporaciones multinacionales con el aval del Estado y de la Justicia. El magnate Joe Lewis, dueño y señor de todas las tierras que rodean el Lago Escondido y anfitrión de la visita al sur que hicieron juntos Obama y Macri el año pasado, es uno de ellos. También forman parte de este selecto grupo el creador de la CNN Ted Turner, los Suchard (dueños de Nestlé), el inversionista húngaro George Soros, el actor Sylvester Stalloney, hasta hace pocos años, el hijo de uno de los fundadores de Pepsico, Ward Lay. Pero quien se lleva todos los premios al terrateniente del siglo es Luciano Benetton que entre 1991 y 1997 acumuló 900.000 hectáreas. Lo que equivale casi cuarenta veces a la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.
La feroz cacería de la Gendarmería sobre la comunidad Pu Lof en el departamento de Cushamen en la frontera noroeste de Chubut que terminó con el secuestro y desaparición de Santiago Maldonado hace más de tres semanas sin ningún tipo de respuesta estatal, se produjo dentro de las tierras que están hoy bajo el dominio de Benetton.
Aunque en su mayoría hayan sido compradas durante los 90, la entrega y el saqueo de las tierras patagónicas y de sus recursos nacionales por parte de empresas extranjeras viene de larga data, al igual que los reclamos y la lucha del pueblo mapuche por recuperarlas.
Cambiemos, Esteban Bullrich, en la Patagonia no hubo una “Conquista al desierto”. Lo que se produjo fue un genocidio a partir de la ocupación militar del territorio más austral del continente con el fin de extender las fronteras del Estado Nacional argentino (y de su mercado de materias primas en el mundo) que estaba en pleno proceso de conformación. A su paso aniquilaron a los habitantes preexistentes o los tomaron prisioneros para convertirlos en mano de obra barata destinados tanto para trabajar en los campos conquistados como en las zonas urbanas en tareas domésticas. Los pocos sobrevivientes fueron desarraigados y dispersos hacia la frontera cordillerana. Entre los pueblos masacrados estaban los mapuches, asentados en una extensa porción del noroeste de la Patagonia. No eran ni chilenos ni argentinos simplemente porque ambos Estados son construcciones históricas posteriores a la vida y desarrollo de estos pueblos.
Finalizada la campaña en 1885 (luego de la derrota definitiva del cacique Sayhueque), se inició el proceso de reparto y explotación de las tierras que hoy forman parte de las provincias de Buenos Aires, el sur de Córdoba, San Luis y Mendoza (las más antiguas) y las creadas a partir de la conquista: Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz.
El Estado argentino regaló gran parte de estas tierras a más de cincuenta compañías inglesas que comenzaban a operar dentro del país para que las colonizaran. Tan sólo en Chubut eran dueños de 2.300.000 hectáreas.
Gran parte de ellas fueron administradas por un fondo de inversión común llamado Compañía de tierras del Sud Argentino. En Ese ajeno Sur, Ramón Minieri cuenta que la “La Compañía” -como solía ser conocida- “explotó esas tierras durante casi un siglo en condiciones excepcionalmente favorables: pudo producir, importar, exportar y obtener utilidades, sin tener que pagar durante años derechos aduaneros ni otra clase de tasas, o beneficiándose con tipos de cambio preferenciales y aranceles reducidos” (pág 7). Pasaron más de 130 años y ningún gobierno tocó las bases estructurales de este modelo económico de rapiña.
En 1975 la firma “Great Western”, perteneciente a terratenientes de la burguesía argentina, compró el paquete accionario de “La Compañía” hasta 1991 cuando bajo el gobierno de Menem, Luciano Benetton se hace de esas tierras hasta la actualidad. A través del holding internacional del grupo Benetton, Edizione, el magnate italiano compró por 50 millones de dólares las casi 900.000 hectáreas ubicadas en un 98% en las provincias de Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y Buenos Aires donde se dedica a la producción de lana principalmente aunque ahora aparece un mercado nuevo para explotar y es el petrolero que se expresa en un yacimiento que también se encuentra en disputa territorial: Vaca Muerta.
La industria textil es una de las más explotadoras del mercado y la que peores salarios tiene. Para reducir costos los Benetton, que facturan 11.000 millones de dólares al año, tercerizaron la producción en países donde la mano de obra es barata y abundante como por ejemplo en Turquía donde fueron denunciados por explotación infantil de niños de entre 9 y 13 años que fabricaban sus prendas. Otro caso que lo tuvo en el centro de la escena fue en 2013 cuando una fábrica textil en Bangladesh que producía tejidos para Benetton se derrumbó provocando la muerte de 1.132 trabajadores y dejó 2.500 heridos. Se negó a pagar cualquier tipo de indemnización pero producto del desprestigio que había generado su indiferencia, se vio obligado a hacerlo. Hoy el imperio familiar cuenta, según la revista Forbes, con aproximadamente 3,4 miles de millones de dólares.
Solamente en las tierras que posee en Argentina Luciano Benetton cuenta con 280.000 ovejas que producen 1.300.000 kilos de lana por año. A la explotación de las tierras de la Compañía de tierras del Sud Argentino se incorporó la explotación minera a través de Min Sud (Minera Sud Argentina S.A.) con sede central en Canadá, de yacimientos ubicados en la provincia de San Juan. Por muchos años expoliaron los recursos nacionales sin pagar cargas impositivas, no registrando las lujosas edificaciones que realizaban en sus tierras. Irónicamente los Benetton tienen un museo con piezas arqueológicas de culturas “autóctonas”, algunas de ellas con 13.000 años de antigüedad, ubicado en Leleque (Cushamen). Seguramente saqueadas del territorio de la comunidad mapuche, Tehuelches, entre otras.
comité que administraba los negocios de la clase burguesa, y no se equivocaba. El Estado es el guardián del orden y de la propiedad privada, pero no de cualquier tipo de propiedad privada sino la de los capitalistas que viven a costa del trabajo de una mayoría trabajadora. Ese “derecho que tenemos todos” de acceder a la tierra es una pantalla que esconde la concentración de la riqueza en pocas manos. Y para lograrlo intentan buscar algún tipo de consenso con la población o utilizan a las fuerzas armadas para garantizar que esas relaciones de desigualdad se sostengan y reproduzcan.
El caso de la defensa de los intereses de Benetton por parte del Estado argentino es apenas un ejemplo de una relación histórica que es propia del sistema capitalista. La actuación de la gendarmería, en las tierras que el italiano reivindica para sí, reprimiendo desde hace meses a la comunidad Pu Lof (entre ellos mujeres y niños) y desapareciendo a Santiago Maldonado con la directa responsabilidad de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, su jefe de gabinete Pablo Noceti y del Estado, son la muestra más clara del carácter de clase que ejercieron las fuerzas armadas desde su creación. El gobernador de Chubut del PJ Mario Dan Neves también es cómplice del accionar represivo avalando el ingreso de la gendarmería al predio y demonizando a los mapuches a través de una campaña mediática que comenzó el año pasado mientras apretada al Juez Otranto para que encarcele a los dirigentes considerados sin ninguna prueba como “terroristas”.
Queda claro que todos los gobiernos legalizaron y legitimaron el avance latifundista a costa de la sangre de los pueblos originarios. Incluso el kirchnerismo que en 2011 impulsó la Ley de Tierras que limitaba la posesión extranjera de tierras a 1.000 hectáreas por propietario no era retroactiva, por lo tanto todos los magnates extranjeros que en los 90 se apropiaron de gran parte del territorio nacional podían quedarse tranquilos. Macri flexibilizó la ley dejando en claro cuáles son los intereses que defiende a ultranza el gobierno de los Ceo, pero en uno y otro gobierno la naturaleza del Estado es la misma. Seguramente en una de las cuatro visitas al año que hace Luciano Benetton al país vendrá a agradecerle en persona al presidente y los suyos por la efectividad en los servicios brindados.
Las falacias de “Mariu” Vidal en su show con Brancatelli 2 parte
Tomando como índice 100 el año 2003, en el siguiente gráfico se observa que las personas en riesgo de pobreza en la CABA, bajaron a un índice de 92 en el 2010. Pero a partir de allí, con el gobierno macrista funcionando a pleno, el índice empieza a subir nuevamente, hasta superar en el 2015 al 2003, con un índice de 102.
O sea que ese año en la Ciudad de Buenos Aires, cuya vice jefa de gobierno era Vidal, había más gente en riesgo de pobreza que en el 2003, sin que el macrismo con todas las potencialidades que tiene la gran metrópoli del país, haya acertado en combatirla. Hasta que con motivo de las elecciones del 2015, Durán Barba inventó el eslogan de “pobreza cero”.
Trabajo y actividad económica
Por último en cuanto al trabajo y la actividad económica, Mariu Vidal dijo: “no me corran con el trabajo,…yo te puedo decir con nombre y apellido donde están tomando trabajo. Y que pasaba en enero y febrero (del 2016) donde yo estaba ahí peleando para que no despidieran a la gente. No solo hay más trabajo, que por supuesto no alcanza, porque tenemos 3 millones de personas con problemas de empleo, sino que cuidamos el trabajo y bancamos al trabajador”.
Nuevamente, las efusivas palabras de Vidal no son ciertas. Según los últimos informes del INDEC de Macri, con nueva metodología y suprimiendo la continuidad con los registros anteriores, la población con empleo, aunque ellos sean basura, cayó del 41,7 % en el segundo semestre del 2016, al 41,3% en el primer trimestre del 2017. Es decir que hubo menos gente con trabajo formal o informal en Argentina en los últimos meses.
Por su parte, la llamada “tasa de actividad”, que mide el nivel de la población económicamente activa, también cayó durante el gobierno de Macri y Vidal según el INDEC. En el segundo y tercer trimestre del 2016 se situó en un 46%. Y en el primer trimestre del 2017 cayó a 45,5, después de un piso de 45,3. Otros simples datos oficiales que desmienten a “Mariu” Vidal, y fueron enteramente olvidados por Brancatelli.
Seguidamente la gobernadora de Cambiemos destacó: “Tenaris (Techint) que despedía y generaba salarios de suspensión en enero del 2016, hoy está tomando 500 personas”. Ocultando que la ubicua empresa de la familia Rocca, vieja cortesana del poder, tiene sus “brotes verdes” gracias a la demanda de tubos sin costura para la explotación del gigantesco yacimiento Vaca Muerta, iniciado por el kirchnerismo. Que cuenta con millonarios subsidios tarifarios por parte del gobierno nacional, además de los abultados ingresos provenientes del megatarifazo del gas natural.
Habiéndose ingeniado Techint con su característica astucia de empresa prebendaria, para cobrar caro el gas natural que produce su petrolera Tecpetrol, y comprar barato el gas natural que consumen sus industrias, como de Siderar y Tenaris. Además de frenar el ingreso del acero asiático, que es muchísimo más barato que el de los Rocca, quien de esta manera sigue detentando el monopolio del acero en Argentina.
Después de eso ante un Brancatelli enmudecido, el periodista Santiago del Moro felicitó a la gobernadora por cómo había lo había refutado y dejado de cara. E imprevistamente cerró el show acusando al ex gobernador K y hoy candidato a diputado Daniel Scioli, de haber condicionado las concurrencias a su programa. Afirmando que “Mariu” Vidal no lo había hecho, dando a entender así que el show que acababa de terminar, lleno de afirmaciones falsas, no estaba pautado. Desde el living de su casa, el ecuatoriano Duran Barba, quien en sus libros hace gala de su lectura del estratega chino Sun Tzu, aplaudía a su elenco a rabiar.-
Las falacias de “Mariu” Vidal en su show con Brancatelli 1 parte
En estos días, el show entre Vidal y Brancatelli volvió a estar en el tapete luego que el ecuatoriano Duran Barba, principal asesor del gobierno de Macri, en una entrevista para el diario El País de España, dejó entrever que el cruce entre el periodista y la gobernadora estuvo armado.
“Ahora pesa mucho más lo que la gente dice en Facebook que lo que dice el propio candidato. El video de Vidal y Brancatelli lo vieron tres millones de personas. Eso mueve mucho más que el editorial del periódico Perfil en el que yo escribo, por ejemplo. Mi columna me cuesta mucho trabajo, pero me leen unas 10.000 personas. Yo no influyo nada, ese vídeo de Vidal sí“, disparó Duran Barba.
“Pero ese enfrentamiento estaba preparado por usted, ¿no?“, repreguntó el periodista español. “Eso es otra cosa. Yo soy un técnico que sabe hacer campañas electorales, que es creativo, y ahí sí logro influir. Venimos trabajando desde 2004, en México, cuando nos dimos cuenta que internet era una revolución total para la política” respondió con ambigüedad el estratega político.
Lo curioso es que en todo este show que enorgullece a Duran Barba, y tiene poco de espontaneo, nadie chequeó si eran ciertas las supuestas categóricas respuestas de la gobernadora “Mariu” Vidal a Brancatelli, que dejaron a este último “mudo” según algunos comentaristas. Ni siquiera el propio Brancatelli, quien el año pasado ya había tendido puentes con la gobernadora cuando manifestó: “me gusta Vidal, no tengo vergüenza en decirlo”.
La falacia de las retenciones y ganancias de las mineras
Sobre la quita de retenciones a las empresas mineras que le enrostró Brancatelli, ante las cámaras de TV la gobernadora Vidal textualmente dijo: “hoy sabes que las mineras, gracias a que se liberaron las retenciones, por ganancias pagan siete veces más de lo que dejaban por retenciones”.
Esta afirmación es absolutamente falsa. Según datos de la AFIP (Agencia Federal de Ingresos Públicos) luego de la quita de retenciones, el pago por ganancias de las empresas mineras, lejos de elevarse por siete como dijo la gobernadora Vidal, se redujo a la mitad.
En detalles, en los tres primeros trimestres del año 2015, cuando estaban las retenciones, las empresas mineras y canteras pagaron ganancias al fisco por 19 mil millones de pesos. En el 2016, para el mismo periodo (últimos datos disponibles) luego que el gobierno de Macri quitara las retenciones, la recaudación por este impuesto cayó a 10 mil millones. Es decir, como se puede ver en el siguiente gráfico, tuvo una sustancial merma del 47%.
Esta reducción en el pago de Ganancias está muy lejos del comportamiento de otros sectores. En total, comparados los tres primeros trimestres, mientras la recaudación por el impuesto a las ganancias de todos los sectores económicos tuvo un aumento del 15%, el de las empresas mineras y canteras cayó un 47%. Con lo cual, en el tema minería, la gobernadora Vidal, a pesar de su efusividad, mintió abiertamente. Y Brancatelli nunca se dio cuenta.
La mejora de los jubilados
Respecto los jubilados, en la entrevista en Intratables Vidal aseguró que “se murieron 75 mil jubilados esperando que le pagaran los juicios. Y hoy el que hizo juicio y el que no hizo juicio está recibiendo lo que por derecho le corresponde por el trabajo de toda su vida, un millón de jubilados… gracias a la “Ley de Reparación Histórica a los Jubilados”.
Esto tampoco es cierto. Un informe del ANSES, publicado por Clarín, aliado político de Macri, dio algunas precisiones sobre los alcances de la llamada Ley de Reparación Histórica a los Jubilados, cuyos datos pormenorizados son mezquinados por la ANSES.
Clarín reveló que del millón de jubilados de los que habla Vidal: 200 mil (20%) tuvieron una mejora de apenas 500 pesos; 250 mil jubilados (25%) entre 500 y 1.500 pesos; 300 mil jubilados (30%) entre 1.500 y 4.000 pesos; 150 mil (15%) entre 4.000 y 6.500 pesos, y finalmente 100 mil jubilados (10%) una mejora de más de 6.500 pesos.
Es decir, del millón de jubilados que habla Vidal, 750 mil, un 75%, tuvieron mejoras en sus haberes entre 500 y 4.000 pesos. De los cuales, casi dos tercios apenas tuvieron una mejora de entre 500 y 1.500. Montos que están muy lejos de satisfacer las necesidades y derechos de los abuelos. Así considerando un universo de 6 millones de jubilados, la reparación histórica del gobierno macrista, alcanzó a mucho menos del 10% de ellos.
El autor de dicha nota de Clarín, Ismael Bermúdez, lejos de la euforia de Mariu Vidal, apuntó en ella: “En promedio, el aumento de los reajustes del millón incorporado al programa es de $ 3.040, pero la mitad percibe menos de $ 1.600. Y el 43% de los beneficiados, con el reajuste pasaron a cobrar por encima del haber mínimo… Eugenio Semino, Defensor del Pueblo de la Tercera Edad, le dijo a este diario que “muchos jubilados están pidiendo que no les apliquen el reajuste”.
“Semino razona que “por un reajuste insignificante, de menos de $ 150 o $ 500, esos jubilados pasan a cobrar por encima del haber mínimo y pierden los beneficios de los subsidios provinciales, municipales o del mismo PAMI, de mayor valor ya que no variaron las normativas de los programas de otorgamiento”. Semino agregó “que como el PAMI, en su nueva normativa para el descuento del 100% en medicamentos requiere que el afiliado no supere un haber mínimo y medio, nos encontramos con muchísimos casos que se les dio de baja sin que hoy puedan comprar la medicación”.
Bermudez revela además en su nota que del millón de jubilados, en realidad solo se firmaron 33.726 acuerdos aprobados por la Justicia. Habiéndose otorgado las demás mejoras de prepo, mediante el “procedimiento abreviado” que habilitó la ANses, con vistas a llegar al millón de jubilados. Y señala que:
“Hasta ahora, la gran mayoría los reajustes abarcan a los jubilados y pensionados que no hicieron juicio. De los 450.000 que están en juicio o con sentencia firme, aceptaron la oferta de la ANSES poco menos de 3.000 jubilados. Y la razón es que en este segmento es muy grande la diferencia entre la oferta oficial y la que surge de las demandas en la Justicia debido a la aplicación de índices de reajustes diferentes.”
Y es de colegir que esos reducidos 3.000, muchos lo hicieron por desesperación, o sencillamente, porque los corre la muerte. Aquí la palabra “reparación histórica” debería ser cambiada seguramente por “extorsión histórica”.
Por esa razón, tras la sanción de la Ley de Reparación Histórica, los juicios previsionales lejos de disminuir, se incrementaron durante el actual gobierno de Macri a un ritmo de 2.700 juicios por mes. Al contrastar los jubilados la gran diferencia que existe entre la mejora que les ofrece la ANSES, con la que podrían obtener en la justicia.
A esta altura la Ley de Reparación Histórica a los Jubilados, se evidencia que fue una pantalla para poder sancionar una amnistía a favor de los grandes evasores y fugadores de divisas, conforme lo advirtió tempranamente en sus notas Stripteasedelpoder. Habiéndose recientemente revelado que la familia Macri y sus amigos, y parientes de sus colegas en el Gobierno, fueron quienes se acogieron a esa amnistía sin obligación alguna de repatriar al país lo fugado, blanqueando cientos de millones de dólares.
lunes, 28 de agosto de 2017
Evita y el fanatismo
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