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domingo, 18 de marzo de 2018

Macri y los negocios inmobiliarios en Bariloche / Trappa se queda con el Cerro Catedral y Caputo con el San Martín


Presionado por los gobiernos nacional y provincial, el Municipio de Bariloche está a punto de extender la concesión del manejo del Cerro Catedral por casi 40 años a la empresa Vía Bariloche, dueña de Catedral Alta Patagonia S.A. (CAPSA). Lo hará antes de la finalización del contrato que los une, sin licitación ni estudio de impacto ambiental, y a pesar de las normativas que prohíben una urbanización como la que pretende el privado en la base del cerro. El Presidente Mauricio Macri en persona reclamó a un concejal del PRO que destrabe la votación en el deliberante local para que el proyecto avance. La obra tendrá un beneficiario directo: el amigo presidencial Nicky Caputo. Tres meses tardó Mauricio Macri, desde que inició su gestión como Presidente, en ir a visitar la empresa Vía Bariloche, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas. El 16 de marzo de 2016 fue recibido por la familia Trappa y comenzó a sellar un camino de alianzas que incluye el intento de desembarco de Vía Bariloche como operadora del mercado aerocomercial con una propia lowcost, y el desarrollo de un mega emprendimiento inmobiliario en la base del Cerro Catedral, a través de su empresa Catedral Alta Patagonia (CAPSA). Antes de la segunda vuelta que en noviembre de 2015 dio la victoria a Macri, los Trappa apostaban fuerte por el triunfo de Daniel Scioli. Tanto que pusieron aviones a su disposición para el traslado del candidato en campaña, como sucedió en julio de ese año para un viaje a Bariloche. En el avión privado también se sentó el senador nacional Miguel Pichetto, de cercano vínculo con los dueños de Vía Bariloche, y en ese momento candidato a gobernador de Río Negro. Hábiles representantes del empresariado argentino, en 2015 los Trappa pusieron huevos en todas las canastas. Así facilitaron la movilidad de Scioli-Pichetto y al mismo tiempo sostuvieron la vieja relación de negocios que los vincula con el gobernador rionegrino y por entonces aspirante a la reelección Alberto Weretilneck. Fue precisamente el mandatario quien, siendo funcionario municipal de Cipolletti en 2004, acordó con Vía Bariloche la construcción de una terminal de ómnibus cuya explotación les cedió —y luego extendió— sin mayores controles institucionales. Superada la puja electoral de 2015, Vía Bariloche —presidida por Rolando Trappa, pero manejada fundamentalmente por Sebastián, gerente, uno de los principales accionistas, y el más hábil negociador de la familia— concentraron sus esfuerzos en la relación con el Presidente Macri. Algo muy jugoso tenían para ofrecerle: a través de un proyecto inmobiliario en el Cerro Catedral, beneficiar de manera directa a Nicolás Caputo para que pueda realizar un desarrollo urbanístico en el lindero cerro San Martín. El negocio de más de cien millones de dólares en el Catedral cuenta con operadores locales y provinciales, presiones de todo tipo y hasta la intervención directa de Macri, quien reclamó a un concejal del PRO que acompañe la iniciativa. Contra las normas En 2011 la empresa Vía Bariloche adquirió la mayoría accionaria de Catedral Alta Patagonia S.A. (CAPSA), concesionaria de la explotación de los medios de elevación del Cerro Catedral. Con 15 años por delante de concesión, CAPSA realizó inversiones que mejoraron la oferta del cerro en términos de calidad de pistas y medios de elevación. Si bien la concesión vence en 2026, en 2016 la empresa intentó forzar una renovación automática del contrato a través de la figura de iniciativa privada. El argumento: ya había realizado todas las inversiones previstas en el contrato original, y para desarrollar y modernizar el cerro necesitaba otros 50 años en el lugar. En realidad el negocio principal no es la venta de pases de esquí, sino el loteo y construcción de viviendas y hoteles en unas 110 hectáreas en la base del Catedral. Pero surgió un rechazo ciudadano que puso límites al proyecto que preveía medio siglo de permanencia de CAPSA en el cerro. Asambleas, reuniones, convocatorias al Concejo Municipal, y la negativa del edil del PRO, Daniel González —clave para obtener la mayoría especial—, obligaron a recular al intendente Gustavo Gennuso (Juntos Somos Bariloche, una alianza de su partido vecinal con la fuerza política del Gobernador Weretilneck, Juntos Somos Río Negro). Un año y medio después, CAPSA volvió con todo. Con letra del propio Ejecutivo municipal (algunos de funcionarios y ex funcionarios locales trabajan a la vez en el Estado y para la empresa), Catedral Alta Patagonia presentó un nuevo proyecto; esta vez para extender la concesión por 30 años, y realizar un desarrollo inmobiliario en unas 70 hectáreas de la montaña. La renovación contractual pretende concretarse sin licitación, ocho años antes de que venza el actual contrato, sin estudio de impacto ambiental, y contrariando normativas provinciales y municipales que limitan los loteos en áreas de montaña y las construcciones en la zona oeste de Bariloche. Específicamente, el proyecto de desarrollo inmobiliario contraría los términos de la Carta Orgánica de Bariloche, que en su Disposición Transitoria y Complementaria 21 establece la suspensión de cualquier tipo de subdivisión de tierras en el área oeste de la ciudad, hasta tanto no se apruebe un Plan de Desarrollo Estratégico e Integral. La cláusula se incluyó en la renovación de la Carta Orgánica de 2006, y hasta ahora ese Plan Integral no fue ni siquiera esbozado. El investigador del CONICET y la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), Tomás Guevara, planteó que la aprobación del proyecto podría derivar en la presentación de amparos ambientales, “debido al riesgo de daño inminente” del cerro, que incluye, por ejemplo, fabricación de nieve artificial, cuyo impacto ambiental no está cuantificado. “Si bien se adjunta al proyecto un estudio de Línea de Base Ambiental bastante detallado, no hay un Estudio de Impacto Ambiental como establece la Ley provincial 3266”, explicó en un informe remitido al Concejo Municipal. Además, cuestionó la “privatización del urbanismo”. Un estudio geológico incluido en una ordenanza de 2006 advierte que el Catedral “no es apto” para urbanizar. Esa Guía de Peligros Geológicos de la ciudad de Bariloche llegó a esa conclusión tras un profundo estudio llevado adelante por la Municipalidad, la Dirección de Minería e Hidrocarburos de la Provincia de Río Negro, el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y el Servicio Geológico Alemán (BGR).

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