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jueves, 1 de marzo de 2018

Reforma previsional: La sanata de la garantía del 82 % sobre el salario mínimo para dorar la píldora envenenada


Al haberse alcanzado ya el 82 % móvil sobre el salario mínimo, la garantía que consagra la flamante ley jubilatoria sobre dicho 82 % móvil, ha pasado a ser un techo y no un piso de ingresos. Agravado por el hecho de que en la realidad el salario mínimo no es un dato estadístico, sino un “hecho del príncipe”, que actualmente lo determina el ministro Jorge Triaca. Y que quienes realmente gozarán de esa supuesta garantía son una minoría, que solo representa el 5 % de los jubilados. La supuesta garantía se trata en realidad de una desactualizada promesa hecha en el pasado, y reintroducida ahora por recomendación de los legisladores de Cambiemos, para tratar de hacer digerible una norma que en su esencia era impresentable. Por Javier Llorens – 1-3-2018 El Gobierno denunció que durante la sanción por parte de la Cámara de Diputados de la flamante ley jubilatoria (27.426) en forma exprés y entre gallos y medianoche, con los conmocionántes hechos que sucedieron paralelamente por todos conocidos, hubo un intento de copamiento del Congreso por parte de multitudes incitadas por la oposición. Pero según informó Clarín, en su nota “Vidal-Larreta-Peña: 17 horas de tensión, encerrados en un despacho” – Reforma jubilatoria. Los tres convivieron en las oficinas de Monzó. Como siguieron los incidentes. Los llamados de Macri. Los mimos a Carrió. Y la apuesta a sacar la ley sí o sí.” (24-12-17) quienes en realidad habían copado el despacho del presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzo, fueron el jefe de Gabinete Marcos Peña, la gobernadora de Buenos Aires María Eugenia Vidal, y el jefe de Gobierno de la CABA, Horacio Rodríguez Larreta. Que nada institucionalmente tenían que hacer allí. Pero según Clarín estuvieron 17 horas consecutivas en ese despacho, comunicados directamente con el presidente Mauricio Macri. A los efectos de asegurarse que la ley se aprobara sea como sea. Y no se amilanara Mónzo, sucediera lo que sucediera; y tampoco Elisa Carrió protagonizara una de las suyas, proponiendo el recule de la ley nuevamente a comisión, como sucedió la semana anterior. Dedicándoles por ende a estos dos protagonistas, los tres intrusos ocupante del despacho de Monzó, una especial y deferente atención, tal como narra en detalle Clarín en la referida nota Esto muestra la enorme importancia que tenía la ley en cuestión, visibilizada en el rostro de la gobernadora Vidal, que se ve en la portada. Donde en lugar de su cuidada sonrisa de marketing, exhibiendo su blanca dentadura, con la que se presenta como el hada buena ante la sociedad, se ve una mandíbula firme e imperiosa, y la mirada dura de quien va por lo que quiere, de cualquier manera. Acompañada por los rostros adustos de Peña y Larreta, que van por lo mismo, cueste lo que cueste. Ello se explica porque la ley tiene un triple objetivo, a cual más importante. Uno es tratar de disminuir el déficit fiscal en el año 2018. El otro es el de transferirle fondos destinados a los jubilados a la gobernadora Vidal, para restablecer el Fondo del Conurbano. A los efectos de asegurar la expansión del macrismo, en el sufrido conurbano bonaerense dominado por el kirchnerismo. Y el tercero aún más importante, es el de mostrarles a los banqueros un nuevo cash flow, o flujo de fondos futuros, que le permitan al Gobierno renovar el crédito externo. El cual tras él veloz reendeudamiento llevado a cabo en estos dos últimos años, y el desmejoramiento de los números de la macroeconomía, ya estaba al borde del agotamiento. Ahora con la notable quita jubilatoria, sumada al compromiso de mantener el gasto constante en los próximos años en un marco de crecimiento, conforme el acuerdo alcanzado con las provincias, el nuevo cash flow o flujo de caja del Estado nacional que surge para el futuro, ha llenado de beneplácito a los banqueros. Que inmediatamente abrieron nuevamente sus billeteras, y apenas promulgada la reforma previsional, le prestaron otros 9.000 millones de dólares al estado nacional. La garantía del 82 % para dorar la píldora envenenada En sus discursos la diputada Carrió reconoció que en las consultas previas a la presentación de la ley ante el Congreso, efectuadas a los legisladores de Cambiemos, estos resignadamente aconsejaron que para dorar la píldora ante la opinión pública, se incluyera la garantía del 82 % sobre el salario mínimo, destinada a los jubilados que cobran la jubilación mínima. De esa manera se incorporó a la ley el art. 5, que expresa: “El Estado Nacional garantiza a los beneficiarios de la Prestación Básica Universal (PBU) que acrediten Treinta (30) años o más de servicios con aportes efectivos, el pago de un suplemento dinerario hasta alcanzar un haber previsional equivalente al ochenta y dos porciento (82 %) del valor del Salario Mínimo Vital y Móvil, instituido por el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744”. Pero el artículo siguiente, tal como insinúa la alocución “con aportes efectivos”, enumera a quienes están excluidos de esa garantía, por haber ingresado por los regímenes de moratoria y otros. Que como se verá al final de esta nota, son la gran mayoría de los jubilados que cobran el haber mínimo. La inclusión de esa garantía se debió a que muchos legisladores de Cambiemos habían sido integrantes del “grupo A”, que en el año 2010, impulsada principalmente por Elisa Carrió, sancionaron la ley jubilatoria (26.649). Que dispuso que la jubilación mínima debía ser equivalente al 82 % móvil del salario mínimo vital y móvil. La que fue inmediatamente vetada por la presidenta de entonces, Cristina Fernández de Kirchner, quien dijo al respecto: “Lo que se sancionó es la ley de quiebra del país y no puedo permitir que el Estado quiebre porque tengo una ley que me obliga”. Y lanzó a la par una dura crítica a la oposición, y una vehemente defensa de la ley de movilidad jubilatoria, que había comenzado a regir desde el año anterior (26.417)

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